Brasilia, 10 jun (EFE).- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aprovechará su participación como invitado en la cumbre del G7 para tratar de concretar reuniones bilaterales con su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, así como con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, informó este miércoles la cancillería brasileña.
Con esos posibles encuentros, que aún no están confirmados, Brasil busca revertir los nuevos aranceles a sus exportaciones hacia Estados Unidos, que podrían alcanzar el 37,5 %, así como las restricciones impuestas por la Unión Europea a las importaciones de carne y otros productos de origen animal procedentes del país suramericano.
La semana pasada, el Gobierno estadounidense propuso la imposición de un arancel del 25 % a Brasil por supuestas prácticas comerciales desleales en la relación bilateral, además de otro del 12,5 % para los países que no combatan adecuadamente el trabajo forzoso. De entrar en vigor, las sobretasas a Brasil se acercarían al 40 % aplicado el año pasado y posteriormente revocado de forma parcial.
De forma casi simultánea, la Unión Europea anunció el pasado viernes que a partir de septiembre aplicará restricciones a la carne y otros productos de origen animal brasileños, por el uso de antimicrobianos prohibidos en el bloque comunitario.
"El mensaje principal es que nos sorprendió la forma en que se adoptaron estas medidas y que nos generan preocupación", afirmó el embajador Philip Fox-Drummond Gough, secretario de Asuntos Económicos y Financieros del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil en una rueda de prensa.
El Gobierno brasileño reaccionó de forma agria al anuncio de nuevos aranceles por parte de Washington y culpó de la medida a las maniobras del senador Flávio Bolsonaro, principal candidato opositor en las elecciones del próximo octubre, que visitó la Casa Blanca en vísperas de la imposición de las nuevas tarifas.



