Por primera vez en su historia, Costa de Marfil y Senegal disputarán una Copa del Mundo sin poder contar con delegaciones de aficionados provenientes de sus países, debido a la imposibilidad de obtener visados para ingresar a Estados Unidos. Así lo confirmaron este jueves 11 de junio de 2026 representantes de las hinchadas de ambas naciones africanas a la agencia AFP.
Política migratoria de Trump dificulta la entrada
La estricta política migratoria implementada por el presidente Donald Trump ha endurecido los requisitos de entrada para ciudadanos de ciertos países, afectando incluso a personal convocado para la competición. Un ejemplo de ello fue el árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, quien fue expulsado del país el fin de semana pasado.
Julien Kouadio Adonis, presidente del Comité Nacional de Aficionados de los Elefantes (CNSE), que tradicionalmente organiza los desplazamientos de los seguidores marfileños en los Mundiales, lamentó la situación: “Los aficionados han renunciado a viajar porque Estados Unidos no quiere ver a aficionados de ciertos países como Costa de Marfil en su territorio”.
“Estados Unidos fue claro con nosotros diciéndonos que no quería ver a nuestros aficionados”, agregó el jefe de este organismo, que depende del Ministerio de Deportes. Solo un puñado de funcionarios recibió autorización para ingresar al país norteamericano.
“No ha sido nada fácil lograr los visados. Ha hecho falta discutir y negociar para hacernos oír”, precisó Kouadio. En consecuencia, Costa de Marfil deberá conformarse únicamente con los aficionados de la diáspora, aproximadamente 1.000 personas.
En sus anteriores participaciones en Copas del Mundo (2006, 2010 y 2014) o en la Copa África de Naciones, el CNSE había enviado a decenas de marfileños para alentar a su selección, una tradición que ahora se ve interrumpida.
Senegal también enfrenta problemas con los visados
Senegal también ha tenido que renunciar a enviar delegaciones oficiales de decenas de aficionados, como solía hacer en grandes competiciones, incluida la cita orbital anterior.
“Desde que Senegal participa en la Copa Mundial de la FIFA, es la primera vez que no enviamos delegación debido a las complicaciones vinculadas a la concesión de visados por parte de Estados Unidos”, declaró a AFP Ndèye Dome Thiouf, consejero de comunicación del Ministerio de Deportes.
Incluso se intentó enviar a los presidentes de las organizaciones de aficionados, con todos los gastos cubiertos por el Estado, pero sus visados también fueron rechazados por las autoridades migratorias estadounidenses.
“Personalmente estoy decepcionado. Creo que organizar un Mundial no debería causar tantos problemas”, afirmó Pepe Mass Gueye, presidente del grupo de aficionados Lebougui, cuyo visado también fue denegado.
Para apoyar a los Leones de la Teranga, el Estado senegalés otorgará 400 boletos por partido a ciudadanos senegaleses que ya residen en territorio estadounidense y no tienen problemas migratorios.
“Vuestro boleto no es un visado”, advirtió este año el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio. Estas restricciones se suman al elevado costo de los boletos para los partidos y alimentan las críticas hacia un Mundial que ha generado descontento.



