Nairobi, 11 jun (EFE).- Al menos tres civiles, entre ellos un niño de seis años, y un bandido han muerto en un ataque de hombres armados contra una escuela de secundaria en el centro de Nigeria, en el estado de Kogi, según confirmaron las autoridades locales.
Detalles del asalto
El asalto ocurrió el miércoles en la comunidad de Iluke, distrito de Bunu, cuando bandidos fuertemente armados a bordo de unas cuarenta motocicletas irrumpieron en un colegio de secundaria local. La Policía de Kogi indicó en un comunicado que los atacantes tenían la supuesta intención de secuestrar a estudiantes y otros residentes de la comunidad.
Las fuerzas de seguridad conjuntas se enfrentaron a los delincuentes en un intenso tiroteo, lo que obligó a estos a huir hacia los bosques circundantes. El operativo estuvo compuesto por agentes, equipos tácticos policiales, militares y milicias de autodefensa locales. La Policía señaló que las investigaciones preliminares no indican, por el momento, pruebas concluyentes de un secuestro masivo de estudiantes u otros residentes, aunque continúan las pesquisas para esclarecer los hechos.
Víctimas y respuesta
En los enfrentamientos perdieron la vida el subdirector del colegio, un vecino de 70 años y un niño de seis años. Asimismo, un bandido fue neutralizado y un agente resultó herido de bala, recibiendo atención médica. El gobierno de Kogi informó que los bandidos se disfrazaron con uniformes militares para engañar a la comunidad, y que la rápida reacción de las fuerzas de seguridad impidió un secuestro masivo y mayores víctimas.
Según el gobierno regional, cuando los agentes intervinieron, los bandidos ya habían empezado a llevar a los estudiantes hacia el bosque, tras interrumpir un examen. Las autoridades están siguiendo de cerca la situación y colaboran con los organismos de seguridad para reforzar la presencia en la zona.
Contexto de violencia en Nigeria
Varios estados de Nigeria, especialmente en el centro y noroeste, sufren ataques constantes de bandidos, término usado para referirse a bandas criminales que cometen asaltos y secuestros masivos para pedir rescates, a las que las autoridades a veces califican de terroristas. A esta inseguridad se suman los ataques en el noreste por parte del grupo yihadista Boko Haram desde 2009, violencia que se agravó a partir de 2016 con el surgimiento de su escisión, el Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP).
En esa zona también opera el grupo Lakurawa, aparentemente vinculado al Estado Islámico-Provincia del Sahel (ISSP), que comete atentados en los estados de Kebbi y Sokoto desde hace unos años.



