UTS condiciona retorno a provincias de Santander a la obtención de terrenos para sedes propias
El regreso de la formación presencial de las Unidades Tecnológicas de Santander (UTS) a las provincias Comunera y Guanentá solo será posible si la institución cuenta con lotes donde pueda construir sus propias sedes educativas. Esta condición fue establecida por Omar Lengerke Pérez, rector de las UTS, durante el primer encuentro de acercamiento con la junta directiva de Fenalco sur de Santander, celebrado en San Gil.
Experiencias pasadas marcan nueva directriz institucional
Lengerke recordó que hace aproximadamente una década, las UTS ofrecieron programas presenciales en San Gil utilizando aulas de colegios locales, una experiencia que hoy considera inviable según las actuales directrices institucionales. "Esta no es una posibilidad en la actualidad", afirmó el rector, explicando que la acreditación de alta calidad de las unidades exige instalaciones, laboratorios y espacios especializados propios.
El representante educativo destacó que solo con sedes propias se puede "consolidar un proyecto educativo", objetivo fundamental de las UTS para las regiones. "Tener educación superior en cada municipio es totalmente viable, en lo que hemos fallado es en tener visión en nuestros municipios", señaló Lengerke, citando como ejemplos exitosos las inversiones realizadas en Barrancabermeja, Vélez y Piedecuesta, donde las autoridades municipales cedieron terrenos para la construcción de sedes.
Análisis de obstáculos y oportunidades
El rector identificó la "falta de voluntad" como principal impedimento para establecer sedes en San Gil y Socorro. Explicó que la institución, al ser totalmente pública, no dispone de recursos para comprar terrenos, dependiendo de las cesiones municipales. En Vélez, por ejemplo, la sede se construyó donde funcionaba un orfanato, mientras que en Piedecuesta se habilitó un espacio en el parque tecnológico Guatiguará.
Lengerke enfatizó la importancia de una visión política clara: "En Vélez estamos invirtiendo $23.000 millones. Quién no quiere esas inversiones, entonces lo que necesitamos es que exista una visión clara del tema político". Subrayó que obtener un terreno constituye el primer paso esencial para gestionar cualquier proyecto educativo en las regiones.
El caso frustrado de El Socorro
La última oportunidad concreta para la llegada de las UTS a las provincias Guanentá y Comunera ocurrió en agosto de 2022, cuando la administración municipal de El Socorro presentó el proyecto de acuerdo 012. Esta iniciativa buscaba autorizar a la entonces alcaldesa Claudia Porras para ceder las antiguas instalaciones del hotel Tamacara con fines educativos.
Aunque el proyecto fue aprobado inicialmente, las quejas ciudadanas y una suspensión provisional ordenada por un juzgado debido a posibles fallos en el acuerdo llevaron a las UTS a abandonar la idea. Actualmente, el viejo hotel Tamacara espera una inversión de $5.000 millones para transformarse en un centro comercial, cerrando temporalmente esta opción para la educación superior en la región.
El encuentro con Fenalco sur de Santander sirvió como plataforma para buscar alternativas que garanticen, en el futuro, la apertura de programas educativos en las regiones, manteniendo siempre como requisito fundamental la disposición de terrenos para sedes propias de las UTS.
