Cofundador de Rappi genera polémica al cuestionar el valor de tres carreras tradicionales
En un momento crucial para miles de jóvenes colombianos que enfrentan la decisión de qué estudiar, Andrés Bilbao, cofundador de Rappi, ha encendido un intenso debate sobre el futuro de la educación superior. A través de sus redes sociales, el empresario advirtió que al menos tres carreras universitarias han perdido relevancia en el mercado laboral actual, generando reacciones encontradas en el ámbito académico y profesional.
El contexto de una decisión compleja
La elección de carrera profesional se ha convertido en una apuesta cada vez más compleja para los jóvenes colombianos. No se trata simplemente de escoger una disciplina, sino de anticipar cómo evolucionará el mercado laboral en los próximos años. Bilbao parte de la premisa de que las habilidades comienzan a tener más peso que los títulos en un escenario donde la tecnología redefine constantemente las reglas del juego.
"Hay carreras que yo recomiendo que no vaya a estudiar ni por el putas", afirmó el empresario en uno de sus videos de análisis profesional, refiriéndose a áreas que enfrentan riesgos estructurales derivados de la automatización, la saturación del mercado y la falta de adaptación a las nuevas dinámicas tecnológicas.
Las tres carreras bajo la lupa
Contaduría Pública: Según Bilbao, esta disciplina es altamente susceptible de automatización debido a su carácter basado en reglas. "Si hay una carrera fácil de automatizar en 2026 es contabilidad", sostuvo el cofundador de Rappi, explicando que muchas funciones contables pueden ser reemplazadas por software especializado.
Derecho: El empresario señaló que Colombia gradúa entre 22.000 y 25.000 abogados cada año, generando una sobreoferta que dificulta la absorción laboral. Sin embargo, hizo un matiz importante al reconocer el valor de la formación jurídica en habilidades como la lógica y la comunicación. "De la gente que yo contrato, que más me sirve y que me parece que es más espectacular son abogados, pero son abogados que aplican tecnología", afirmó.
Administración de Empresas: Para Bilbao, esta carrera debería entenderse más como un complemento que como una formación inicial. "La administración es un posgrado, no una carrera", indicó el emprendedor, insistiendo en que primero se debe desarrollar una habilidad o conocimiento específico antes de asumir funciones de gestión.
La brecha entre formación académica y mercado laboral
Las declaraciones de Andrés Bilbao, quien también es creador de 30X, abren una discusión más amplia sobre cómo se construyen los perfiles profesionales en la actualidad. En su experiencia, incluso los profesionales requieren procesos de reentrenamiento cuando no están familiarizados con el uso de tecnología, evidenciando una brecha significativa entre la formación académica y las necesidades reales del mercado.
Este planteamiento se conecta con una inquietud creciente entre los jóvenes que buscan impulsar su perfil a través de la educación superior. Si bien la oferta académica es amplia, en muchos casos resulta fragmentada o desconectada de las demandas del entorno productivo, lo que aumenta el riesgo de tomar decisiones que no se traduzcan en oportunidades laborales sostenibles.
Implicaciones para el futuro de la educación
La falta de orientación profesional se convierte en un factor crítico en este escenario. Sin una guía clara, los estudiantes pueden postergar decisiones, cambiar de rumbo a mitad de camino o asumir costos económicos y emocionales significativos. La elección de carrera deja de ser natural y se transforma en una apuesta compleja con implicaciones de largo plazo.
Queda claro que la automatización, digitalización y habilidades específicas están redefiniendo el valor de las profesiones, obligando a repensar el papel de la educación superior en la construcción de trayectorias laborales. El debate ya no se limita a cuáles carreras estudiar, sino a cómo prepararse para un entorno donde la adaptabilidad, el uso de tecnología y la capacidad de generar valor concreto se convierten en factores determinantes.
La polémica generada por las declaraciones del cofundador de Rappi refleja la necesidad de un diálogo más profundo entre el sector educativo, el empresarial y los jóvenes que buscan construir su futuro profesional en un mundo cada vez más tecnológico e incierto.



