Escuela Normal de Piedecuesta celebra cinco décadas de su histórica promoción de 1975
La Escuela Normal de Piedecuesta fue el escenario de una emotiva conmemoración que marcó los 50 años de la Promoción de Normalistas 1975. Este evento reunió a numerosos exalumnos que, a lo largo de medio siglo, han dejado una huella significativa en el ámbito educativo y comunitario de la región.
Un reencuentro cargado de historia y nostalgia
La celebración no solo recordó la graduación de esta promoción, sino que también destacó el legado de sus integrantes en la formación de generaciones de estudiantes. Entre los asistentes se encontraban figuras reconocidas como:
- Ricardo Caballero
- Luis Martín Flórez
- César Ariza
- Medardo Mejía
- Miguel Ángel Remolina
- Guillermo Díaz
- Jairo Rueda
- Luis Jesús Roa
- Hugo Guarguati
- Ramiro Ortiz
- José Luis Carvajal
- Carlos Salamanca
- David Manosalva
- Juan José Santos
- Luis Ramón Rey
- Raúl Tarazona
- Carmen Levis Gómez
- Marcos Puello
- Isabel González
- Miriam Mancera
- Amparo Quintero
- Isabel Flórez
- Carmen Felisa Velandia
- José Manuel Martínez
- Esperanza Velandia
- Leticia Hernández
- Stella Peñaranda
- Luz Stella Orduz
- Carmen Sofía Carreño
- Orlando Becerra
- Orlando Alonso Silva
Estos profesionales, entre otros, han contribuido de manera destacada a la educación y al desarrollo social, manteniendo vivos los valores inculcados durante su formación en la Normal.
El impacto educativo de la promoción
La conmemoración sirvió para reflexionar sobre la importancia de la formación docente y el rol que han jugado estos normalistas en la transformación de la pedagogía local. A lo largo de cinco décadas, muchos de ellos han ocupado posiciones clave en instituciones educativas, promoviendo innovaciones y mejoras en los procesos de enseñanza.
El evento también incluyó un reconocimiento a la trayectoria de los egresados, quienes compartieron anécdotas y experiencias que han moldeado sus carreras. La Escuela Normal de Piedecuesta, fundada con el propósito de formar educadores de calidad, sigue siendo un referente en la región, y esta promoción es un testimonio vivo de su éxito.
En un ambiente de camaradería y respeto, los asistentes destacaron cómo la educación normalista ha sido fundamental para el progreso de comunidades enteras, fomentando valores como la disciplina, la ética y el compromiso social.



