El misterio molecular del frescor de la menta finalmente resuelto
La característica sensación de frescor que experimentamos al consumir menta o productos con mentol tiene una explicación científica precisa que ha sido desentrañada por investigadores de la Universidad de Duke. Un equipo liderado por los científicos Hyuk-Joon Lee y Seok-Yong Lee ha logrado describir con detalle sin precedentes cómo funciona el mecanismo molecular responsable de esta percepción térmica engañosa.
La proteína TRPM8: el sensor principal del frío en el cuerpo humano
El estudio, publicado el 21 de febrero de 2026, revela que la proteína TRPM8 actúa como el principal sensor de frío en el organismo humano. Esta proteína, presente en las neuronas cutáneas, cambia su estructura cuando detecta temperaturas inferiores a 27°C o cuando entra en contacto con sustancias como el mentol.
"Es el sensor principal que le indica al cerebro cuándo hace frío. Sabíamos desde hace mucho tiempo que esto ocurría, pero no sabíamos cómo. Ahora podemos verlo", explica Hyuk-Joon Lee, integrante del laboratorio de investigación.
Tecnología de vanguardia para visualizar procesos moleculares
Para alcanzar este nivel de detalle, los científicos emplearon la criomicroscopía electrónica, una técnica avanzada que permite congelar muestras con nitrógeno líquido para preservar su forma natural. Esta metodología les permitió visualizar la disposición atómica de la proteína y determinar las transformaciones específicas que experimenta durante la detección de bajas temperaturas.
El análisis demostró que cuando las neuronas cutáneas registran temperaturas por debajo de 27°C, el canal TRPM8 comienza a abrirse. Esta apertura permite la entrada de iones presentes en el entorno celular, lo que desencadena una señal eléctrica hacia el cerebro que advierte del descenso térmico.
El mentol: un compuesto vegetal con función defensiva
El mentol, producido naturalmente por la menta y otras plantas de la misma familia, funciona como un mecanismo de defensa contra insectos y herbívoros. Estudios previos han señalado que este compuesto puede limitar el crecimiento de bacterias dañinas para las plantas, como estreptococos y lactobacilos.
Su estructura química provoca sensación de frío en numerosos animales. Mientras que en humanos esta percepción se asocia culturalmente con limpieza y frescura, en otros herbívoros puede resultar irritante o desagradable, lo que reduce significativamente el consumo de estas plantas.
Sinergia entre frío y mentol
La investigación descubrió que la combinación de bajas temperaturas y mentol intensifica notablemente la respuesta sensorial. "Cuando combinamos frío con mentol, la respuesta se potencia de forma sinérgica", detalla Lee. De hecho, el equipo necesitó aplicar ambas condiciones simultáneamente para estabilizar la proteína en su estado más abierto y poder analizar su configuración con precisión.
Las imágenes obtenidas muestran las distintas conformaciones del canal TRPM8:
- Los cambios estructurales asociados exclusivamente al frío
- Las modificaciones específicas tras la unión del mentol
- Un estado desensibilizado que aparece cuando la temperatura desciende en exceso y el canal deja de funcionar correctamente
Aplicaciones médicas prometedoras
Comprender este mecanismo molecular tiene importantes implicaciones clínicas. Alteraciones en el funcionamiento de TRPM8 se han relacionado con mayor predisposición a diversas condiciones médicas:
- Dolor crónico
- Migrañas recurrentes
- Sequedad ocular severa
- Ciertos tipos de cáncer
Actualmente existen fármacos aprobados, como el Acoltremon, que actúan como análogos del mentol. Administrado en forma de gotas oftálmicas, este medicamento activa el mecanismo de enfriamiento para estimular la producción de lágrimas y aliviar la irritación ocular.
"Antes no estaba claro cómo el frío activaba este canal a nivel estructural", señala Lee. "Ahora podemos ver que el frío desencadena cambios estructurales específicos en la región de los poros de TRPM8. Esto nos proporciona una base sólida para desarrollar nuevos tratamientos que se centren en esta vía molecular".
Producción industrial y usos actuales
En la actualidad, el mentol se produce a escala industrial, generalmente a partir del refinado del aceite de piperita, un híbrido de menta y hierbabuena. Tras su purificación, se incorpora a numerosos productos:
- Cosméticos y perfumes
- Medicamentos y tratamientos tópicos
- Productos de higiene personal, especialmente pastas dentales
- Alimentos y bebidas
El estudio fue presentado en la septuagésima reunión anual de la Sociedad de Biofísica, donde generó considerable interés entre la comunidad científica. Los investigadores prevén continuar explorando mecanismos similares en otras proteínas sensoriales, abriendo nuevas perspectivas para la comprensión de la percepción humana y el desarrollo de terapias innovadoras.