Hallazgo extraordinario en las profundidades del océano
La comunidad científica internacional se encuentra en estado de asombro tras el registro visual de una criatura marina considerada casi legendaria por su extrema rareza. Durante una expedición en el Atlántico Sur, investigadores lograron capturar en video a la medusa fantasma gigante, una especie que rara vez se deja observar por el ser humano.
El encuentro inesperado en el Mar Argentino
El avistamiento histórico ocurrió mientras el buque de investigación R/V Falkor (too) desarrollaba la campaña científica "Vida en los extremos" entre diciembre de 2025 y enero de 2026. La misión, liderada por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y la Universidad de Buenos Aires, exploraba áreas poco estudiadas del océano cuando apareció la gigantesca figura translúcida.
María Emilia Bravo, investigadora del Conicet y responsable científica de la travesía, explicó que el encuentro fue completamente inesperado. "Esta especie es extremadamente inusual, ya sea porque su población es reducida o porque habita zonas de muy difícil acceso", señaló la experta a medios internacionales.
Características del organismo casi legendario
Las imágenes, difundidas por el Instituto Oceanográfico Schmidt, muestran claramente a la Stygiomedusa gigantea desplazándose con lentitud a 253 metros de profundidad. Sus dimensiones son verdaderamente impresionantes:
- Estructura principal de aproximadamente un metro de diámetro
- Cuatro brazos que pueden alcanzar hasta 10 metros de longitud
- Extensión total comparable al tamaño de un autobús urbano
A diferencia de otras medusas, esta especie no posee tentáculos venenosos. En su lugar, utiliza sus cuatro largos brazos para atrapar pequeñas presas como plancton y peces diminutos, según explicaron los especialistas.
Importancia científica del registro
Los biólogos marinos destacan que cada avistamiento de esta medusa representa una oportunidad única para comprender mejor la vida en las profundidades oceánicas. El entorno donde fue registrada -el cañón submarino Colorado-Rawson- rara vez ofrece imágenes tan claras de especies tan esquivas.
El hallazgo demuestra que, incluso en pleno siglo XXI, los océanos siguen guardando secretos capaces de sorprender a la comunidad científica mundial. La riqueza biológica del Atlántico Sur continúa revelando organismos que desafían lo conocido y amplían nuestro entendimiento sobre los ecosistemas marinos extremos.
Para los expertos, este registro visual no solo confirma la presencia de la especie en la región, sino que también proporciona datos valiosos sobre su comportamiento, distribución y adaptaciones a ambientes de alta presión y oscuridad permanente.