Artemis II captura imágenes inéditas del lado oculto lunar durante sobrevuelo histórico
La NASA ha revelado este 7 de abril las primeras fotografías del histórico sobrevuelo de la misión Artemis II en el lado oscuro de la Luna, un evento que marcó varios hitos en la exploración espacial contemporánea. La nave Orión completó una maniobra de aproximadamente siete horas que incluyó la observación de un eclipse solar total invisible desde nuestro planeta.
Récords de distancia y acercamiento lunar
A las 12:57 p.m., hora colombiana, la tripulación superó la marca histórica de distancia establecida por la misión Apolo 13, alcanzando inicialmente más de 400.171 kilómetros de la Tierra. Horas después, alrededor de las 6:00 p.m., la cápsula estableció un nuevo récord para misiones tripuladas al llegar a 406.771 kilómetros (252.756 millas) de nuestro planeta.
"Artemis II ha alcanzado su máxima distancia desde la Tierra. En la cara lejana de la Luna, a 252.756 millas", confirmó el administrador de la NASA, Jared Isaacman, a través de redes sociales.
Dos minutos después de este hito, la nave realizó su máximo acercamiento a la superficie lunar, situándose a aproximadamente 6.500 kilómetros mientras transitaba por el lado oculto del satélite.
Comunicación interrumpida y observaciones científicas
Durante el paso por la cara oculta, se produjo una interrupción programada de las comunicaciones con el centro de control en Houston que duró cerca de 40 minutos. Antes de perder contacto, el piloto Victor Glover envió un mensaje emotivo: "Mientras nos preparamos para quedarnos sin comunicación de radio, aún vamos a sentir su amor desde la Tierra".
La tripulación, compuesta por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, mantuvo sus actividades programadas durante este periodo, incluyendo la observación de fenómenos como la puesta y salida de la Tierra desde la perspectiva lunar.
Eclipse solar invisible desde la Tierra
Uno de los momentos más destacados fue la observación de un eclipse solar total que resulta invisible desde nuestro planeta. Los astronautas pudieron fotografiar la atmósfera exterior del Sol y contemplar cuerpos celestes como Venus, Marte y Saturno, además del resplandor terrestre.
El comandante Reid Wiseman describió esta experiencia como "la sorpresa del día" durante una comunicación posterior con el presidente estadounidense Donald Trump. "Pudimos ver la corona solar y, a continuación, la constelación de Marte", destacó Wiseman al mandatario.
Agenda científica y documentación lunar
Los astronautas cumplieron con una agenda de observación que incluía aproximadamente 30 objetivos predefinidos. Organizados en turnos de poco más de una hora y utilizando las 32 cámaras instaladas en la nave, documentaron características superficiales como cráteres, flujos de lava y variaciones de color.
Las observaciones de matices de color, incluyendo tonos de marrón y azul, proporcionarán información valiosa sobre la composición mineral y antigüedad de la superficie lunar, mejorando la comprensión científica de nuestro satélite natural.
Conversación presidencial y reflexiones de la tripulación
Tras restablecerse las comunicaciones, los astronautas sostuvieron una conversación con el presidente Trump, quien los felicitó como "pioneros modernos" y destacó su valentía. Cuando el mandatario preguntó por la experiencia más significativa, Wiseman respondió: "Vimos cosas que ningún ser humano había visto antes, ni siquiera en el programa Apolo".
El astronauta Jeremy Hansen enfatizó el carácter inspirador de la misión: "para desafiar a esta generación y a la siguiente, para asegurarnos de que este récord no dure mucho tiempo".
Retorno programado y legado de la misión
El sobrevuelo concluyó alrededor de las 8:20 p.m., hora colombiana, iniciando posteriormente la maniobra de retorno en una trayectoria de regreso libre que tomará aproximadamente cuatro días. Artemis II tiene planeado regresar a la Tierra el próximo 10 de abril.
Esta misión no solo establece nuevos récords en la exploración espacial tripulada, sino que también proporciona datos científicos sin precedentes y fortalece la colaboración internacional en el camino hacia una presencia humana sostenible más allá de la órbita terrestre.



