Los 8 minutos críticos que determinarán el destino de Artemis II
El histórico despegue de la misión Artemis II, que llevará a cuatro tripulantes hacia la órbita lunar, enfrentará este miércoles los ocho minutos y medio iniciales de mayor riesgo, según reveló el ingeniero español Carlos García-Galán, director del programa Moon Base de la NASA, destinado a desarrollar una colonia en la superficie lunar.
La ventana de tiempo más peligrosa
"La verdad es que yo no voy a aplaudir hasta las primeras 24 horas, si soy honesto, pero es una muy buena señal si pasamos los primeros 8 minutos", precisó García-Galán. "Si los pasamos, mucha parte del riesgo del despegue ya está detrás nuestro".
El ingeniero espera con ansia el despegue desde Cabo Cañaveral, previsto para hoy a las 18:24 hora local (17:24 hora Colombia) desde el Centro Espacial Kennedy en Florida. Señaló que aproximadamente dos minutos y medio después del despegue, se desprende la enorme primera etapa con los dos motores de combustible sólido, los cuales caen al Atlántico, mientras otras piezas lo harán más adelante en el Pacífico.
Secuencia de separación y seguridad
Entre las partes que se liberan están:
- Las tres capas que protegen el módulo de servicio de Orión
- La torre de escape, un motor de seguridad sobre la cápsula tripulada para uso de emergencia
"Eso se utiliza si hay que sacar la cápsula en el caso de que hubo un fallo del cohete o el cohete explotase", explicó García-Galán. "Pero si no lo necesitamos, en unos 5 minutos más o menos ya lo podemos quitar".
En los minutos restantes, mientras la nave sigue acelerando, la segunda etapa del cohete, que alberga los cuatro motores principales, agota su combustible, se separa y cae también. "En ocho minutos y medio ya sabremos que el cohete ha funcionado bien y nos ha puesto en la órbita correcta", manifestó el experto.
Las 24 horas de verificación orbital
Superada la etapa crítica, la tercera fase del cohete (etapa de Propulsión Criogénica Interina-ICPS), que "parece un módulo con un motor muy grande", elevará la nave a una órbita muy alta mientras Orión permanece acoplada.
La altura se elige de tal forma que permita "estar 24 horas en la órbita de la Tierra, chequeando todos los sistemas, asegurándonos de que está todo bien antes de mandarlos a la Luna". Durante este proceso, la nave también se separa y la tripulación realiza la primera prueba de la misión: toma el control manual y ejecuta una simulación de acoplamiento con la tercera fase como si esta fuera un módulo de alunizaje.
Avances tecnológicos en SLS y Orión
El Space Launch System (SLS), el cohete más grande y potente de la NASA, y la cápsula Orión, que ya realizaron una primera prueba en 2022 durante Artemis I con maniquíes, llegan hoy a este segundo vuelo con:
- Ajustes menores en el cohete SLS
- Todos los sistemas relacionados con la tripulación incorporados en Orión
También probarán un nuevo sistema de comunicación láser de Orión: una terminal óptica que utiliza luz láser infrarroja en lugar de ondas de radio para transmitir datos a la Tierra, lo que permite enviar una cantidad mucho mayor de información. "Si funciona nos dará unas imágenes en alta definición geniales y también podremos ver la tripulación en vivo", explicó el ingeniero.
Una tripulación que refleja diversidad
La misión es histórica también por llevar por primera vez a la Luna:
- Una mujer, Christina Koch
- Un astronauta afroamericano, Victor Glover
- El canadiense Jeremy Hansen
- El comandante de la NASA, Reid Wiseman
Según el ingeniero malagueño, esto visibiliza la diversidad en la exploración espacial. "Estas personas están haciendo algo que parece imposible, ir a la Luna otra vez después de más de 50 años. Que la gente, los niños y las niñas se puedan reflejar en ellos y decir 'eso también lo puedo hacer yo'", subrayó.
El futuro de la exploración lunar
El español afirmó que: "Vamos a necesitar a nuevos ingenieros, nuevos científicos. Por ejemplo, vamos a construir una base lunar, una colonia a partir de este año que estará operativa por el 2032 más o menos. Y eso es el principio, lo vamos a utilizar para aprender las cosas que necesitamos para ir a Marte. Y a partir de ahí, pues ya a soñar".
García-Galán concluyó enfatizando que "el lanzamiento y las reentradas siempre son importantes" en referencia a los mayores riesgos de las misiones espaciales, y que "estaremos mirando que todos los sistemas funcionan bien y no haremos el despegue hasta que estemos preparados ya".



