Crecimiento del 721% en sedes de prejardín y jardín en Colombia: ¿avance real o mejora en registro?
El Ministerio de Educación presentó recientemente cifras sorprendentes sobre la educación preescolar en Colombia, revelando un crecimiento exponencial en la cobertura de los grados de prejardín y jardín entre 2022 y 2025. Según los datos oficiales, el número de sedes que ofrecen estos niveles educativos pasó de 637 en 40 municipios a 5.235 en 680 municipios, lo que representa un incremento del 721%. Este aumento implicó que 4.598 sedes adicionales comenzaran a brindar estos servicios, llevando educación inicial a zonas donde antes no existía.
En términos de matrícula, el ministerio reporta que la cantidad de niños atendidos se elevó de 43.127 en 2022 a 128.027 en 2025, con corte a octubre, lo que significa un crecimiento del 197% y un incremento de 84.900 estudiantes. Para apoyar esta expansión, se vincularon 4.257 docentes de preescolar durante este período. Sin embargo, estas cifras, que apuntan a una notable expansión, han generado dudas entre investigadores y académicos, quienes cuestionan la falta de acceso a datos detallados para contrastar los avances reportados.
Debate sobre la validez de las cifras y falencias en el registro
La educación inicial en Colombia se divide en dos ciclos: desde el nacimiento hasta antes de los tres años, y desde los tres hasta antes de los seis años, que incluye prejardín, jardín y transición. Liliana Martín García, directora de Primera Infancia del Viceministerio de Educación, explica que prejardín y jardín son ofrecidos por diversos actores, y aunque desde 2022 es obligatorio su registro ante el Ministerio, persisten barreras, especialmente en instituciones privadas. García aclara que las 4.598 sedes adicionales no son nuevas creaciones, sino sedes existentes que abrieron estos grados en los últimos años.
Investigadores como Ómar Garzón del Laboratorio de Economía de la Educación de la U. Javeriana y Diego Cortés del Observatorio de Políticas Educativas de la UPN señalan que, sin bases de datos públicas consolidadas, es imposible validar las cifras. Garzón sugiere que el aumento podría deberse tanto a mejoras en el registro de instituciones ya existentes como a una expansión real de la oferta, pero se necesitan "microdatos anonimizados" para confirmarlo. Cortés añade preocupación por la proporción entre estudiantes y docentes, notando que se abrieron más sedes que docentes vinculados, lo que podría afectar la calidad educativa.
Preocupaciones sobre la calidad de la educación inicial
Más allá del debate sobre las cifras, expertos como Paola Caro de la Fundación Empresarios por la Educación y Horacio Álvarez Marinelli del Banco Mundial enfatizan que la cobertura no garantiza calidad. Álvarez destaca que Colombia carece de un currículo definido para preescolar, lo que limita las oportunidades de aprendizaje. Un estudio de 2021 aplicó el Instrumento para la Medición de la Calidad de la Educación Infantil en Colombia (IMCEIC) en 312 centros de bajos ingresos, revelando que la calidad es muy baja, con recursos insuficientes como libros y materiales de juego.
Los resultados mostraron niveles bajos a moderados en calidad de procesos, como interacciones educativas, y una falta de enfoque en habilidades específicas. Los autores del estudio, publicado en Child Development, relacionan esto con directrices generalistas que no proporcionan orientación concreta para docentes. Caro aboga por instaurar mediciones de calidad en prejardín y jardín, mientras García anuncia que los resultados del segundo IMCEIC, aplicado en transición entre 2024 y 2025, se darán a conocer antes del fin del gobierno de Gustavo Petro.
En resumen, aunque el Ministerio de Educación celebra un crecimiento significativo en la cobertura de educación inicial, persisten interrogantes sobre la validez de los datos y, más críticamente, sobre la calidad educativa que reciben los niños en estas etapas fundamentales para su desarrollo futuro.



