Procuraduría investiga presunto maltrato de profesor de religión en colegio de Girón
Un caso de presunto maltrato estudiantil ha generado alarma en el municipio de Girón, área metropolitana de Bucaramanga, donde la Procuraduría General de la Nación ha iniciado un proceso disciplinario contra un docente de religión por conductas consideradas graves contra sus alumnos.
Detalles de las presuntas agresiones
Según las investigaciones adelantadas por el Ministerio Público, el profesor Germán de Jesús Saravia Puentes, quien imparte la asignatura de religión en un colegio local, habría incurrido en múltiples acciones violentas contra estudiantes de sexto grado. Las denuncias indican que el docente:
- Utilizó términos ofensivos y denigrantes contra los adolescentes
- Jaló las orejas de los estudiantes como forma de castigo físico
- Golpeó a los menores con una Biblia cuando consideraba que no prestaban atención
- Realizó comentarios inapropiados sobre el aspecto físico de niñas y niños
El caso salió a la luz tiempo después de ocurridos los hechos, cuando el colegio encontró evidencia en dispositivos electrónicos que documentaban parte de las presuntas agresiones.
Investigación de la Procuraduría
La Procuraduría Provincial de Bucaramanga ha emitido un pliego de cargos contra el docente, buscando determinar si vulneró los derechos fundamentales de los menores bajo su responsabilidad. En el documento oficial, la entidad señala que "busca confirmar si el funcionario presuntamente vulneró el principio de moralidad y de brindar un trato respetuoso y adecuado a los estudiantes".
El profesor ha estado a cargo de estos estudiantes desde el año 2024, y las conductas denunciadas han sido calificadas como presunta falta grave atribuible a culpa grave por parte de las autoridades investigadoras.
Contexto educativo y responsabilidades
Este caso pone en evidencia las responsabilidades que tienen los docentes en el trato con menores de edad dentro del entorno educativo. La Procuraduría ha enfatizado la importancia de garantizar ambientes escolares seguros y respetuosos, donde los derechos de los estudiantes sean protegidos integralmente.
Las investigaciones continúan para determinar la totalidad de los hechos y establecer las responsabilidades correspondientes, mientras la comunidad educativa de Girón sigue con atención el desarrollo del proceso disciplinario contra el profesor de religión.



