Comedores comunitarios transforman la nutrición rural en Cali con más de 875.000 raciones
Comedores comunitarios transforman nutrición rural en Cali

Comedores rurales de Cali transforman la nutrición con más de 875.000 raciones anuales

La zona rural de Cali está experimentando una transformación significativa en materia de nutrición y cohesión social gracias a los comedores comunitarios. Según datos oficiales de la Secretaría de Bienestar Social, durante el año 2025 se distribuyeron 875.840 raciones alimentarias a través de 47 puntos de atención distribuidos en los distintos corregimientos del municipio.

Alianza estratégica para la seguridad alimentaria

Esta iniciativa se desarrolla mediante una articulación entre la Alcaldía de Cali y la Arquidiócesis local, con el objetivo principal de garantizar el acceso a alimentación adecuada para poblaciones en condición de vulnerabilidad en áreas apartadas del casco urbano. La secretaria de Bienestar Social, Johana Caicedo, explicó que "la recuperación de Cali también se construye desde la mesa", destacando que estos espacios van más allá de la simple distribución de alimentos.

"No es solo un plato de comida, es la reconstrucción del tejido social", afirmó Caicedo. "Nuestros comedores son espacios de encuentro donde se tejen lazos de solidaridad, amor y aprendizaje mutuo. Queremos que el habitante del campo sienta que su ciudad lo abraza, que la atención integral llega hasta su puerta".

Impacto social más allá de la nutrición

Los comedores comunitarios han demostrado ser mucho más que puntos de distribución alimentaria. En estos espacios se fortalecen los lazos vecinales y se brinda un acompañamiento que comprende las dinámicas propias de cada corregimiento. Las autoridades municipales destacan que estos lugares sirven como puntos de encuentro comunitario donde se fomenta la solidaridad y el apoyo mutuo.

En toda la ciudad de Cali existen actualmente 761 comedores comunitarios activos, según reportes de la dependencia municipal. La estrategia rural se ha convertido en un componente fundamental de la política social, especialmente considerando que casi un millón de personas en la región se levantan sin la certeza de poder comer tres veces al día.

Programas complementarios y proyecciones

Además de los comedores comunitarios, la Secretaría de Bienestar Social lidera otros programas sociales integrales:

  • Unidades de Transformación Social (UTS) para atención a la primera infancia
  • Servicios especializados para habitantes de calle
  • Atención a personas mayores y víctimas del conflicto armado
  • Implementación de la política pública Cali Afro
  • Formulación de política pública para pueblos indígenas

Para el año 2026, la Secretaría proyecta atender en promedio a 10.800 niños y niñas en programas de primera infancia. Entre las iniciativas innovadoras se destaca el piloto 'Cariño Nocturno', diseñado específicamente para madres y padres que trabajan en horario nocturno y carecen de redes de apoyo para el cuidado de sus hijos.

Infraestructura y continuidad garantizada

La continuidad de estos programas sociales ha sido asegurada desde comienzos de año gracias a la figura de vigencias futuras que permitió su puesta en marcha desde enero. Caicedo ha enfatizado que el objetivo principal es fortalecer la presencia institucional en los territorios rurales y asegurar la sostenibilidad de las intervenciones sociales.

Las autoridades locales reconocen que el reto para 2026 será ampliar la cobertura y fortalecer la infraestructura de espacios como Casa Matria, donde actualmente se adelantan adecuaciones para mejorar el acceso y la prestación de servicios sociales. El programa piloto 'Cariño Nocturno', que inició con 30 cupos y funciona entre las 6:00 p.m. y las 6:00 a.m., incluye tanto alimentación como acompañamiento pedagógico, y será evaluado periódicamente para determinar posibles ajustes y ampliaciones.

Esta transformación nutricional en la zona rural de Cali representa un modelo integral que combina seguridad alimentaria con reconstrucción del tejido social, demostrando cómo las políticas públicas bien articuladas pueden generar impactos positivos multidimensionales en comunidades vulnerables.