De mina a destino turístico: La Calera, el pueblo cundinamarqués que enamora a visitantes
Ubicado a tan solo 16 kilómetros de Bogotá, en la provincia del Guavio, La Calera se ha transformado de un pueblo minero a un vibrante destino turístico que combina historia, naturaleza y tradición en un entorno montañoso espectacular.
Orígenes mineros y transformación histórica
El nombre del municipio proviene directamente de las minas de caliza que caracterizaron la región desde la época colonial, conocidas antiguamente como "caleras". Aunque el territorio estuvo inicialmente habitado por comunidades muiscas en el poblado indígena de Teusacá, el actual municipio tiene origen blanco y se desarrolló alrededor de la hacienda La Calera, propiedad de don Pedro de Tovar y Buendía.
La evolución administrativa de La Calera incluye hitos importantes:
- En 1604, por orden del oidor Lorencio de Terrones, los indígenas de varias parcialidades fueron congregados en Teusacá
- Fue erigida como distrito parroquial en 1852
- Se constituyó como aldea en 1853
Características geográficas y naturales
Ubicada en la Cordillera Oriental a una altitud aproximada de 2.718 metros sobre el nivel del mar, La Calera registra una temperatura promedio de 13 grados centígrados. Su territorio montañoso alberga importantes cuerpos de agua, destacando especialmente el embalse de San Rafael, fundamental para el abastecimiento de agua de Bogotá y uno de los principales atractivos naturales del municipio.
Economía diversificada y vida cultural
Con más de 24.000 habitantes, la economía local se sustenta principalmente en:
- Agricultura con cultivos de hortalizas, flores y frutales
- Ganadería y producción de lácteos
- Turismo rural y ecológico en crecimiento
- Elaboración de artesanías en madera y tejidos
La vida cultural está marcada por festividades religiosas, especialmente las celebraciones en honor a la Virgen del Carmen, que incluyen procesiones, ferias artesanales y diversos eventos culturales que atraen tanto a residentes como a visitantes.
Destino emergente para el ecoturismo
Gracias a su estratégica cercanía con Bogotá y su privilegiado entorno natural, La Calera se ha posicionado como un destino ideal para el ecoturismo y las actividades al aire libre. Los visitantes pueden disfrutar de:
- Senderismo por sus montañas y alrededores
- Observación de aves en hábitats naturales
- Camping en entornos controlados
- Turismo rural en fincas locales
- Gastronomía tradicional de la región
El paisaje montañoso y el rico patrimonio histórico continúan atrayendo visitantes durante todo el año, consolidando a La Calera como una alternativa perfecta para quienes buscan escapar de la ciudad sin alejarse demasiado.