Dos bordados heráldicos del siglo XV vinculados al Reino de Castilla saldrán a subasta el próximo 2 de julio en Londres, con un valor estimado entre 200.000 y 300.000 libras esterlinas (aproximadamente entre 235.000 y 405.000 dólares estadounidenses). Así lo informó la casa de subastas Bonhams, que ha exhibido estas piezas en París durante varios días antes de su traslado a la capital británica.
Características de las piezas
Los bordados, que miden 53 centímetros de alto por 38 de ancho, están confeccionados con hilos de plata, oro y sedas de alta calidad, según detalló Bonhams en un comunicado. Representan un castillo de tres torres con murallas altas, y en la torre central de cada tejido aparece una figura masculina coronada, que muestra los hombros y la cabeza de un rey "bien afeitado, con una espesa melena leonina adornada con una elaborada corona".
Posible identidad de los reyes
Las cabezas que coronan las torres centrales podrían corresponder a Juan II de Castilla (1405-1454), padre de Enrique IV (1425-1474). La asociación se basa en la comparación con una moneda de la época que presenta un rostro similar en el anverso y el escudo de Castilla en el reverso, aunque la casa de subastas advierte que no es definitiva. Otra posibilidad es que las caras de los dos tejidos sean distintas y representen a dos reyes diferentes.
Detalles del bordado
En la parte inferior de las telas se observan varias ventanas recubiertas de seda negra y aspilleras, mientras que las murallas y torres están bordadas con hilo de oro tendido y cosido. Todo ello constituye un "vínculo iconográfico directo" con el Reino de Castilla, según Nette Megens, directora de Artes Decorativas, Europa y Reino Unido de Bonhams. Megens explicó que en esa región existía una tradición "muy rica de este tipo de costuras y bordados, proveniente de la influencia morisca en España, lo cual apunta claramente a Castilla como lugar de origen".
Singularidad de las piezas
Una característica notable de estos bordados, con más de quinientos años de historia, es que carecen de símbolos religiosos, elementos comunes en obras similares de finales del siglo XV. "El hecho de que estos sean claramente clasificables como emblemas de un monarca es algo muy diferente y los hace increíblemente inusuales", destacó Megens.
Origen y uso
Los expertos aún tienen preguntas sin resolver, como el taller que confeccionó los bordados, que podría ubicarse en la zona de Al-Ándalus, cerca de la actual Almería. No obstante, apuntan a que los tejidos tuvieron un uso cortesano en uno de los reinos más importantes de Europa a finales de la Edad Media, el de Castilla. "Quizás se usaran en grandes banquetes, reuniones de la realeza o bodas reales", sugirió Megens.
Expectativas de la subasta
La subasta permitirá arrojar más luz sobre el origen de los bordados, según la experta. "Es el momento para que el mundo las observe", afirmó. "El trabajo académico implica intercambiar ideas, y a menudo sucede en el momento de la venta". Megens calificó las piezas como "de calidad museística" y expresó su deseo de que un comprador institucional pueda dedicar más tiempo a una investigación detallada. "Sería genial que regresaran a España", concluyó.



