Pulso institucional pone en riesgo la apertura del Túnel del Toyo
La tensión entre la Gobernación de Antioquia y el Gobierno Nacional se intensifica por el futuro del Túnel del Toyo, la obra de ingeniería subterránea más extensa de Colombia con 9,73 kilómetros de longitud. El gobernador Andrés Julián Rendón lanzó un contundente llamado al Instituto Nacional de Vías (Invías), exigiendo la inmediata instalación de los equipos electromecánicos que permanecen almacenados desde hace más de un año.
"No tienen ni una sola razón": la postura de Antioquia
Tras recorrer personalmente los 9,7 kilómetros del túnel, el mandatario departamental aseguró que el tramo bajo su responsabilidad y la del Distrito de Medellín está completamente terminado y listo para la intervención del Gobierno Nacional. "No instalarlos es deshonrar un compromiso que asumió con nosotros ante la Contraloría General de la República", enfatizó Rendón durante su declaración pública.
Los equipos en cuestión incluyen sistemas críticos para la operación segura del túnel:
- Ventiladores de alta capacidad
- Sistemas contra incendios
- Cámaras de vigilancia y monitoreo
La administración antioqueña incluso propuso un crédito puente por 120.000 millones de pesos a través del Instituto para el Desarrollo de Antioquia (IDEA) para financiar la operación, asumiendo la Gobernación el costo financiero ante la falta de giros de la Nación.
La voz técnica: advertencias sobre retrasos críticos
Óscar Adrián Moreno, interventor del proyecto, reveló que el 75% del tramo total está preparado para recibir estos equipos electromecánicos. El experto advirtió que la demora en estas labores podría retrasar la apertura de la Nueva Vía al Mar hasta por 18 meses adicionales, afectando significativamente los plazos establecidos.
"Hace más de seis meses ningún delegado del Invías visita el proyecto", denunció Moreno, señalando que los funcionarios nacionales desconocen el avance real de la obra pese a su importancia estratégica para la conectividad regional.
La posición del Invías: procesos pendientes
Por su parte, el Instituto Nacional de Vías ya se había pronunciado días atrás argumentando que no existe actualmente un cronograma aprobado que permita proceder con la instalación de manera inmediata. La entidad sostiene que es necesario completar procesos técnicos y administrativos antes de autorizar a los contratistas.
Frente a las críticas sobre la ausencia de delegados, el Invías anunció que esta semana realizará una visita oficial a la obra para verificar el estado de los frentes de trabajo y evaluar las condiciones técnicas reales del terreno.
Impacto económico y logístico en juego
Mientras ambas partes mantienen posiciones encontradas, el cronograma de la Nueva Vía al Mar permanece en incertidumbre. Para la Gobernación de Antioquia, cada día de retraso afecta directamente:
- La conectividad entre el interior del país y la costa Caribe
- El desarrollo económico de la región y la nación
- La posibilidad de entregar el túnel en diciembre de 2026 como estaba estipulado
El debate ahora se centra en si la visita técnica del Invías logrará destrabar el proceso o si la falta de recursos y acuerdos administrativos mantendrá los equipos guardados en bodega por tiempo indefinido, poniendo en riesgo una de las obras de infraestructura más importantes de la última década en Colombia.