Distrito implementa estrategia para evitar que predios demolidos en la Carrera Séptima generen inseguridad
Mientras avanza el proyecto del corredor vial en la Carrera Séptima de Bogotá, el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) ha diseñado una fórmula innovadora para garantizar que los predios demolidos durante las obras no se conviertan en focos de problemas sociales. La entidad ha preparado un plan detallado para el uso temporal de estos espacios, buscando transformarlos en áreas productivas y seguras para la comunidad.
Arriendo temporal de 21 lotes estratégicos
El IDU implementará un programa especial para arrendar temporalmente 21 lotes vacíos ubicados en la Carrera Séptima, específicamente entre las calles 24 y 99. Esta medida responde directamente a las preocupaciones manifestadas por residentes de la localidad de Chapinero, quienes han observado con inquietud cómo estos terrenos abandonados podrían convertirse en espacios propicios para actividades ilícitas.
Orlando Molano, director del IDU, explicó que la entidad realizará una licitación pública transparente para entregar estos espacios a particulares emprendedores. "La idea es que estos lotes puedan albergar diversos negocios temporales como restaurantes, empresas comerciales o incluso instalaciones deportivas recreativas", señaló Molano. La condición fundamental es que todas las estructuras sean temporales, ya que eventualmente deberán ser demolidas cuando inicie la construcción definitiva del corredor vial.
Respuesta positiva de la comunidad
La iniciativa ha recibido una valoración positiva por parte de líderes comunitarios de la zona. Nicolás Velasco, representante vecinal, comentó: "Esto representa una muy buena noticia para nuestra comunidad. Sin embargo, será crucial determinar bajo qué condiciones específicas se desarrollarán estos proyectos temporales". Velasco incluso sugirió algunas posibilidades concretas: "Podrían instalarse canchas de fútbol o pádel, ya que estas actividades no requieren construcciones permanentes ni procesos de edificación prolongados".
Los terrenos en cuestión corresponden a edificios que fueron demolidos como parte de los aproximadamente 330 predios que el IDU debió adquirir para desarrollar la ambiciosa obra de infraestructura. Actualmente, estos lotes vacíos han generado preocupación legítima entre los residentes, quienes temen que se conviertan en puntos de consumo de drogas, botaderos clandestinos de basura o espacios que atraigan la delincuencia.
Avances del proyecto del corredor vial
El director del IDU proporcionó detalles actualizados sobre el cronograma del proyecto del corredor. "Este proyecto debe completar durante este año y parte del próximo la fase de armonización de diseños técnicos", explicó Molano. El objetivo es lograr licitar las obras en el año 2027, marcando así un hito importante en el desarrollo de la infraestructura vial bogotana.
La construcción se realizará en dos fases estratégicamente planificadas:
- Primero se desarrollará el corredor desde la calle 99 hasta la 200
- Posteriormente se ejecutará el tramo que incluye precisamente los lotes disponibles para arriendo temporal
La inversión total del corredor asciende a 1.8 billones de pesos, una cifra significativa que refleja la magnitud del proyecto. El diseño contempla cuatro carriles de tráfico mixto (dos en cada costado) y dos vías exclusivas dedicadas al sistema Transmilenio. Según las proyecciones técnicas, los ciudadanos podrían experimentar una reducción superior al 60% en sus tiempos de viaje una vez que el corredor entre en operación completa.
Esta estrategia del Distrito representa un enfoque integral que combina el desarrollo de infraestructura con la gestión inteligente de espacios urbanos temporales, demostrando cómo las obras públicas pueden implementarse minimizando impactos negativos en las comunidades y maximizando beneficios sociales durante todas las fases del proyecto.



