Mal olor en centro de control aéreo de Virginia paraliza aeropuertos de Washington
Mal olor paraliza aeropuertos de Washington desde Virginia

Incidente en centro de control aéreo paraliza operaciones en aeropuertos de Washington

Un intenso y desagradable olor a productos químicos en el centro de control de tráfico aéreo Potomac, ubicado en Virginia, Estados Unidos, provocó este viernes 13 de marzo la suspensión temporal de operaciones en cinco importantes aeropuertos que dan servicio a la región de Washington D.C. El incidente, que se registró alrededor de las 17:00 hora local, generó una cadena de retrasos significativos que afectó a miles de pasajeros.

Aeropuertos afectados por la paralización

La Administración Federal de Aviación (FAA) ordenó detener el tráfico aéreo en las siguientes terminales, todas cruciales para la conectividad de la capital estadounidense:

  • Aeropuerto Nacional Ronald Reagan
  • Aeropuerto Internacional Dulles
  • Aeropuerto Internacional de Baltimore
  • Aeropuerto Internacional de Richmond

Esta medida de precaución se tomó tras reportarse un fuerte olor químico dentro de las instalaciones del centro de control Potomac, donde trabajan numerosos controladores aéreos responsables de gestionar el tránsito en esta zona de alta densidad aérea.

Causa identificada y retorno a la normalidad

Las autoridades investigadoras determinaron que el origen del mal olor fue una placa de circuito que se sobrecalentó dentro del centro de control. Una vez identificado el problema, el componente defectuoso fue reemplazado de inmediato, lo que permitió que el aire en las instalaciones volviera a condiciones normales.

Cuatro horas después del inicio del incidente, la FAA levantó las restricciones, permitiendo que el tráfico aéreo se reanudara gradualmente, aunque los retrasos acumulados persistieron durante varias horas más. "La suspensión de operaciones en tierra ha finalizado y se han reanudado", confirmó el secretario de Transporte, Sean Duffy, a través de sus redes sociales.

Sin riesgo para el personal

Los cuerpos de bomberos que acudieron al lugar confirmaron que no existía peligro alguno para los controladores de tráfico aéreo que trabajan en el centro. Tras las verificaciones de seguridad correspondientes, todo el personal pudo regresar a sus puestos de trabajo sin inconvenientes.

Este incidente destaca la vulnerabilidad de los sistemas de control aéreo ante problemas técnicos aparentemente menores, y cómo un simple mal funcionamiento de un componente electrónico puede tener repercusiones significativas en la operación de múltiples aeropuertos y afectar a miles de viajeros.