Colombia avanza en estandarización de carga para vehículos eléctricos comerciales
La movilidad eléctrica en Colombia está entrando en una fase crucial donde el crecimiento del parque automotor exige una infraestructura de carga más ordenada y eficiente, particularmente para los vehículos de uso comercial. Por esta razón, el Ministerio de Minas y Energía está avanzando en el desarrollo de lineamientos técnicos para homologar los conectores de las estaciones de carga pública, ajustándolos a estándares internacionales como el Tipo 2 y el CCS2 para carga rápida.
Interoperabilidad como objetivo principal
El objetivo central de esta iniciativa es resolver uno de los principales obstáculos para la adopción masiva de la electromovilidad: la interoperabilidad. Para las empresas que operan flotas de vans, camiones y vehículos de reparto, la compatibilidad entre diferentes estaciones de carga incide directamente en la continuidad operativa, la planificación de rutas y la productividad general de sus operaciones.
En el segmento comercial, la lógica de uso difiere significativamente del vehículo particular. Mientras los automóviles privados suelen cargarse durante horarios nocturnos, los vehículos eléctricos comerciales están diseñados para operar durante gran parte del día, lo que convierte la disponibilidad y estandarización de la carga en factores críticos para su funcionamiento óptimo.
Regulación en desarrollo y visión industrial
La regulación que se está desarrollando plantea que las nuevas estaciones públicas adopten conectores estandarizados e interoperables, de modo que puedan ser utilizadas por distintas marcas y operadores. La propuesta busca unificar criterios técnicos a nivel nacional y construir una red de carga más homogénea y confiable, capaz de acompañar el crecimiento del transporte eléctrico en aplicaciones logísticas.
Desde la perspectiva industrial, esta orientación es vista como un paso clave. Los vehículos comerciales eléctricos de Farizon Colombia están desarrollados específicamente para operar bajo infraestructura estandarizada y con sistemas de carga rápida, lo que permite reducir significativamente los tiempos de inactividad y optimizar la utilización del vehículo.
"Cuando hablamos de vehículos comerciales eléctricos, la conversación no puede quedarse solo en sostenibilidad. También debe centrarse en productividad, tiempos de operación y eficiencia", señala Felipe Negret Hidalgo, gerente de marca de Farizon Colombia.
Infraestructura actual y proyecciones futuras
Este avance normativo se produce en un país donde la red de carga aún es limitada, pero se encuentra en expansión constante. Actualmente existen 229 estaciones de carga públicas, con 401 cargadores y 746 conectores disponibles. En el área metropolitana de Bogotá se concentran aproximadamente 260 cargadores distribuidos en alrededor de 100 ubicaciones, entre puntos públicos y privados.
Las proyecciones muestran la magnitud del reto que enfrenta Colombia. Para sostener la transición hacia la movilidad eléctrica, se estima necesaria la instalación de cerca de 19.400 cargadores públicos antes del año 2030, lo que requerirá una inversión aproximada de 260 millones de dólares, equivalentes a un billón de pesos colombianos.
Consolidación de la electromovilidad comercial
La electromovilidad comercial comienza a consolidarse como una opción viable para la operación diaria, no solo por su impacto ambiental positivo, sino por su contribución a la eficiencia y previsibilidad de las operaciones empresariales. La estandarización de la infraestructura de carga representa un paso fundamental para garantizar que los vehículos eléctricos comerciales puedan operar de manera continua y productiva en todo el territorio nacional.
Este desarrollo normativo posiciona a Colombia en la vanguardia de la movilidad sostenible en América Latina, creando las condiciones necesarias para que las empresas puedan adoptar flotas eléctricas con mayor confianza y eficiencia operativa.