Buenaventura enfrenta crisis por éxito con crecimiento histórico del 12%
En medio de cifras récord que superan todas las expectativas, el principal puerto sobre el Pacífico colombiano atraviesa lo que su gerente, Liborio Cuéllar, denomina una "crisis por éxito". Durante los conversatorios Conversaciones por el Valle organizados por El País, el directivo expuso números que muestran un crecimiento histórico sin precedentes, pero también admitió los cuellos de botella estructurales que requieren atención urgente.
Crecimiento astronómico y sus consecuencias
Los datos de la Superintendencia de Transporte revelan que Buenaventura fue el puerto que más creció en Colombia durante 2025, con un incremento superior al 12%, mientras los puertos del Atlántico registraron decrecimiento. En contenedores específicamente, el crecimiento alcanzó casi el 20%, con aumentos similares en automóviles y carga general.
"Este crecimiento no es una burbuja", explica Cuéllar, "es sostenido por más de 20 meses y ya superamos los niveles prepandemia. La pregunta ahora es cómo administramos esta nueva normalidad con los problemas de infraestructura que tenemos".
Impacto económico y social en la ciudad
La Sociedad Portuaria de Buenaventura se consolida como el empleador más grande de la ciudad con más de 2.000 empleados directos y 5.000 indirectos. Sin embargo, Cuéllar reconoce desafíos importantes:
- Necesidad de incorporar más mujeres en operaciones portuarias, especialmente en manejo de maquinaria
- Mejorar la gestión administrativa para que los recursos se traduzcan en bienestar visible
- Fortalecer la conexión entre crecimiento portuario y desarrollo comunitario
En términos económicos, la contribución anual supera los $100.000 millones distribuidos en:
- ICA: $10.000 millones anuales
- Utilidades municipales: más de $20.000 millones
- Impuesto de renta nacional: más de $30.000 millones
- Contraprestaciones a Buenaventura: más de $40.000 millones
Congestión terrestre y marítima: Un desafío dual
El crecimiento exponencial ha generado dos tipos de congestión que afectan la operación portuaria:
Congestión terrestre: Buenaventura importa el 75% de los contenedores que entran a Colombia, y tres de cada cuatro salen vacíos, generando problemas logísticos. Entre diciembre y enero se registró un aumento del 23% en camiones diarios, seguido de otro 12% adicional entre enero y febrero.
Congestión marítima: Se han registrado hasta 18 barcos fondeados simultáneamente, principalmente de carga a granel. Factores como el cierre del Muelle 13 y lluvias intensas (40% de afectación versus 22% normal) han complicado las operaciones.
Soluciones y propuestas innovadoras
Para enfrentar estos desafíos, se han implementado medidas inmediatas y se discuten soluciones estructurales:
- Operación 24-7 en terminales portuarias
- Creación de comando unificado con participación del Ministerio de Transporte
- Proyecto privado con 10 agentes de tráfico adicionales
- Propuesta de financiamiento para dragado mediante esquema de peaje similar al de Guayaquil
Cuéllar explica que el modelo de peaje, estudiado cuidadosamente para no afectar la competitividad, podría significar alrededor de 20 dólares por contenedor, financiando así parte del dragado necesario para recibir barcos más grandes.
Perspectivas y compromiso con el desarrollo
El gerente proyecta que la situación marítima se normalizará gradualmente, con expectativas de reducir los días de fondeo de 15-20 días actuales a 1-2 días para finales de marzo. En lo terrestre, aunque se observan mejoras, reconoce que "nunca podemos cantar victoria" y se requiere trabajo constante.
"Buenaventura tiene todo para ser la ciudad más importante de Colombia", afirma Cuéllar, destacando su ubicación geográfica estratégica, clima favorable y cercanía al centro del país. "No podemos permitir que dentro de 50 años sigamos diciendo que no tenemos escuelas, carreteras o salud suficiente. El potencial está ahí y no vamos a descansar hasta lograrlo".
El mensaje final del directivo enfatiza que este crecimiento representa una oportunidad histórica para transformar las condiciones de vida en la ciudad, siempre que se administre adecuadamente el éxito actual y se traduzca en beneficios tangibles para la comunidad.
