Bogotá enfrenta crisis por invasión de andenes y vías debido al mal parqueo
La capital colombiana continúa sumida en un caos urbano generalizado debido a la persistente práctica del mal estacionamiento, que ha dejado de ser una simple infracción para convertirse en un detonante permanente de problemas de movilidad. Andenes completamente bloqueados, carriles reducidos y buses atrapados en embudos viales forman parte del paisaje cotidiano bogotano, donde estacionar por solo cinco minutos puede desencadenar largas filas vehiculares y poner en grave riesgo a peatones y ciclistas.
Cifras alarmantes evidencian magnitud del problema
Durante el año 2025, la Secretaría Distrital de Movilidad de Bogotá ejecutó 15.000 operativos de control en distintos puntos estratégicos de la ciudad, arrojando un balance contundente y preocupante:
- Cerca de 60.000 vehículos fueron sancionados con comparendos por ocupar indebidamente el espacio público
- 16.000 automotores terminaron inmovilizados debido a estacionamientos prohibidos
- 358 licencias de conducción fueron suspendidas temporalmente
- Se iniciaron más de 10.000 procesos administrativos contra conductores reincidentes
La secretaria de Movilidad, Claudia Díaz, ha insistido en que esta conducta ciudadana incide directamente en la congestión vehicular y en la seguridad vial, explicando que los agentes realizan recorridos constantes junto con las alcaldías locales para despejar corredores estratégicos y recuperar andenes invadidos por vehículos particulares.
Impacto multiplicador en horas de mayor tráfico
Cada automóvil mal estacionado tiene un efecto dominó en la movilidad bogotana: puede bloquear un carril completo, obligar a los buses del sistema de transporte público a detenerse en plena vía o forzar a peatones a caminar por la peligrosa calzada. Esta afectación se multiplica exponencialmente durante las horas pico, cuando el tráfico ya se encuentra al límite de su capacidad.
El exconcejal Nelson Cubides advierte que Bogotá no puede seguir normalizando esta conducta, señalando que no se trata únicamente de un problema de cultura ciudadana, sino de un comportamiento que deteriora la movilidad colectiva y compromete la seguridad de los actores más vulnerables en la vía.
Zonas críticas y estrategias para 2026
Las cifras del inicio de 2026 muestran que el problema persiste con fuerza. Solo durante el mes de enero se realizaron 1.251 operativos de control, con más de 10.000 comparendos impuestos y 847 vehículos inmovilizados por abandono o estacionamiento indebido.
Para enfrentar esta situación, la estrategia implementada durante el presente año contempla presencia continua de agentes civiles y de la Policía de Tránsito en 30 tramos priorizados entre las 7:00 de la mañana y las 9:00 de la noche. Entre los puntos críticos identificados figuran:
- La Autopista Norte
- La Calle 13
- La Calle 26
- La Carrera 7
Estos corredores viales presentan invasión recurrente de carriles y andenes, generando embotellamientos constantes que afectan a miles de ciudadanos diariamente.
Posturas encontradas y soluciones estructurales
"Con cultura y control seguimos liberando las vías", señaló la secretaria Claudia Díaz, destacando que incluso una detención breve de un vehículo puede desencadenar retrasos masivos en el transporte público de la capital.
Por su parte, muchos conductores argumentan falta de parqueaderos suficientes y señalización confusa en algunos sectores de la ciudad, mientras que residentes de zonas afectadas reclaman mayor firmeza frente a quienes ocupan espacios residenciales y comerciales sin autorización alguna.
El exconcejal Cubides sostiene que el control policial es necesario pero insuficiente si no va acompañado de una revisión estructural integral. Indicó que la ciudad debe evaluar la oferta real de estacionamientos, mejorar sustancialmente la señalización vial y articular de manera más efectiva las políticas de movilidad con el sistema de transporte público.