Barranquilla exige control del aeropuerto Cortissoz ante demoras en obras; Aerocivil promete entregas para mayo
Barranquilla pide control del aeropuerto Cortissoz por obras atrasadas

Pulso institucional por el aeropuerto Cortissoz: Barranquilla busca tomar el control ante demoras

La tensión entre la Alcaldía de Barranquilla y la Aeronáutica Civil (Aerocivil) ha escalado a niveles críticos tras la solicitud formal del gobierno distrital para asumir la administración, operación y mantenimiento completo del Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz. El alcalde Alejandro Char Chaljub lidera esta ofensiva jurídica que busca desplazar la gestión nacional, argumentando que el estado actual de la infraestructura aeroportuaria representa un obstáculo directo para la competitividad, el turismo y el desarrollo económico de la ciudad.

Fundamento legal y diagnóstico crítico

La petición se fundamenta en el artículo 48 de la Ley 105 de 1993, que faculta a la Aerocivil para delegar aeropuertos a entes territoriales. Sin embargo, este movimiento del Distrito ocurre en medio de fuertes cuestionamientos a la capacidad técnica y operativa de la entidad nacional para finalizar las obras de modernización, las cuales han sufrido años de retrasos acumulados y deficiencias persistentes en el servicio al usuario.

La Gerente de Ciudad, Ana María Aljure Reales, sostiene con firmeza que Barranquilla no puede seguir esperando por una terminal que no está a la altura de su crecimiento industrial y empresarial. Según el diagnóstico distrital, respaldado por gremios y medios de comunicación, el aeropuerto enfrenta fallas severas en múltiples aspectos:

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  • Sistema de climatización con problemas operativos recurrentes
  • Capacidad insuficiente en la sala de recibo de equipajes
  • Escasez crítica de baterías sanitarias en las zonas de abordaje

A pesar de existir un contrato de mantenimiento por 34.000 millones de pesos, la administración de Barranquilla denuncia que el avance real de las obras es de apenas un 6%. Aljure subrayó que la ineficiencia actual bloquea el progreso económico, mencionando incluso que existe una iniciativa privada con inversión proyectada de 800.000 millones de pesos que permanece estancada a la espera de definiciones por parte de la Aerocivil.

La defensa de Aerocivil y promesas de entrega

En el otro extremo del conflicto, el director encargado de la Aerocivil, Luis Alfonso Martínez Chimenty, ha salido al paso de las críticas defendiendo la gestión de la entidad. En declaraciones a medios nacionales, Martínez argumenta que recibieron una terminal "prácticamente acabada" con una ejecución real de solo el 3.2%. Desde su perspectiva, el avance logrado hasta ahora ha sido posible gracias a la presión constante de las veedurías ciudadanas y no a una falta de voluntad estatal.

Sobre el polémico contrato de 34.000 millones de pesos, Martínez reconoció los incumplimientos del contratista, pero justificó la decisión de no aplicar sanciones económicas de hasta 12.000 millones de pesos. Según el funcionario, una sanción de tal magnitud resultaría contraproducente y terminaría perjudicando directamente a Barranquilla al paralizar por completo las intervenciones pendientes.

En un intento por calmar el pulso con el Distrito, el director prometió públicamente que durante el mes de mayo entregará un aeropuerto con una cara completamente renovada, comprometiéndose a cumplir con los plazos establecidos.

Vigilancia ciudadana y hitos críticos

La Veeduría Ciudadana del Aeropuerto, integrada por la Cámara de Comercio de Barranquilla y el Comité Intergremial del Atlántico, ha servido como termómetro independiente en este enfrentamiento institucional. Efraín Cepeda Tarud, director de la intergremial, señaló que la prioridad absoluta es que las obras se ejecuten en los tiempos estimados, aunque advirtió con realismo que no se debe esperar una terminal 100% nueva al finalizar el contrato en junio de 2024.

La atención de los gremios se centra específicamente en cuatro hitos críticos que deben entregarse entre el 29 de mayo y el 8 de junio:

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  1. La nueva sala de embarque nacional, que eliminará las incómodas escaleras metálicas provisionales para dar paso a escaleras eléctricas y ascensores modernos
  2. Las salas completamente renovadas del Muelle Internacional
  3. El nuevo ingreso principal y la zona de inmigración actualizada
  4. El corredor estéril del área internacional con todas las especificaciones técnicas

Cepeda Tarud destacó que, tras un cambio significativo en la composición del consorcio que maneja el contrato, se ha observado un aumento notable en el ritmo de trabajo y mayor presencia de personal especializado en el sitio. No obstante, desde la Veeduría mantienen una postura de vigilancia constante y han solicitado formalmente el acompañamiento de la Procuraduría General y la Contraloría General de la República para asegurar que los compromisos de la Aerocivil no se conviertan en promesas incumplidas.

Impacto regional y perspectivas futuras

Con una movilización que supera los tres millones de pasajeros anuales, el Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz sigue siendo el epicentro de una disputa institucional donde la autonomía regional y la gestión centralizada se miden frente a la urgencia apremiante de contar con una infraestructura aeroportuaria funcional y competitiva. Esta confrontación trasciende lo administrativo para convertirse en un símbolo de las tensiones entre gestión local y nacional, mientras Barranquilla busca consolidar su posición como polo de desarrollo económico en la región Caribe.

El desenlace de este pulso institucional marcará no solo el futuro inmediato del principal aeropuerto del Atlántico, sino también las dinámicas de cooperación entre entidades territoriales y el gobierno nacional en materia de infraestructura crítica para el desarrollo regional.