Debate intenso sobre el futuro del Corredor de la Carrera Séptima en Bogotá
El proyecto del Corredor de la Carrera Séptima, actualmente en construcción en su tramo norte, ha generado un intenso debate entre activistas urbanos y expertos en transporte. Mientras el grupo #NOTM7A solicita suspender las obras para replantear completamente el proyecto, especialistas como Darío Hidalgo, profesor de transporte de la Universidad Javeriana, defienden la continuidad del plan ya contratado.
Argumentos a favor de la continuidad del proyecto
Según datos presentados por investigadores de la Universidad de los Andes, el 72% de las aproximadamente 304.034 personas que viven a dos cuadras de la Carrera Séptima se movilizan a pie, en bicicleta o en transporte público. Esta proporción aumenta al 86,2% entre quienes trabajan sobre esta importante vía bogotana.
El diseño actual del corredor prioriza precisamente estos modos de transporte, manteniendo solo dos carriles mixtos por sentido para vehículos particulares. La situación actual es precaria: andenes discontinuos, ausencia de ciclorrutas protegidas en la mayoría del tramo, y una velocidad comercial del transporte público de apenas 13 km/h.
Mejoras proyectadas en movilidad
La implementación del corredor promete mejoras significativas:
- Velocidad comercial del transporte público aumentaría a 18,5 km/h inicialmente
- Posibilidad de servicios expresos que podrían alcanzar 25 km/h
- Reducción de al menos 30% en tiempos de desplazamiento en el tramo de 11,5 km
- Mejora en la velocidad del transporte público incluso a 20 años de operación
Además del componente de transporte, el proyecto incluye intervenciones integrales como reordenamiento de arborización, construcción de jardineras para manejo de aguas lluvias, mejoras en iluminación y mobiliario urbano.
Respuesta a las críticas sobre Transmilenio
Frente a la afirmación de NOTM7A de que "TransMilenio es un fracaso", Hidalgo argumenta que se trata de un error de interpretación. Desde 2012 no ha habido ampliaciones significativas del sistema troncal, y los problemas se deben principalmente a:
- Descuidado grave de la operación troncal
- No reemplazo de buses que debían cambiarse desde 2011
- Deterioro de infraestructura por falta de mantenimiento
"Esto no es un fracaso del modelo, es un fracaso de la gestión", afirma el experto, destacando que desde 2019 se han implementado mejoras que han aumentado la satisfacción del servicio del 18% al 39% según mediciones de Bogotá Cómo Vamos.
Preocupaciones sobre gestión y costos
El artículo reconoce preocupaciones legítimas sobre la gestión del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) en proyectos anteriores como las troncales de la Avenida 68 y la Avenida Cali, que han tenido sobrecostos y demoras significativas.
Sin embargo, se confía en que el compromiso del director Orlando Molano de avanzar con celeridad y buena supervisión permitirá evitar que estas dificultades se repitan en la Carrera Séptima. Como el mismo Molano ha afirmado: "el verdadero peligro no es la obra, es la parálisis".
Consecuencias de suspender el proyecto
Suspender el proyecto en esta etapa generaría:
- Nuevas frustraciones entre ciudadanos que esperan mejoras en movilidad
- Costos adicionales significativos para el erario público
- Pérdida de oportunidad para intervenir un corredor que seguirá deteriorándose sin acción
El proyecto ya ha sido frenado en el pasado por diversos intereses, y ahora que finalmente está en marcha, los expertos consideran fundamental mantener el impulso para generar beneficios concretos a viajeros y vecinos de la zona.



