Ejecución presupuestal 2025 repunta pero reduce espacio fiscal en año de alto déficit
Presupuesto 2025: ejecución mejora pero espacio fiscal se reduce

Ejecución del gasto repuntó en el Presupuesto 2025, pero se redujo el espacio fiscal en año de alto déficit

La ejecución del Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2025 mostró una recuperación significativa frente al año anterior, según el más reciente informe del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana. Sin embargo, este avance se produjo en un contexto fiscal particularmente exigente que limitó severamente el margen de maniobra del Estado colombiano.

Un escenario fiscal desafiante

El informe destaca que el balance fiscal del país ha experimentado fluctuaciones preocupantes en los últimos años. Tras pasar de -7,8% del PIB en 2020 a -4,2% en 2023 durante la recuperación postpandemia, el déficit volvió a deteriorarse en 2024 hasta alcanzar -6,7% del PIB. Para 2025, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal proyecta un cierre de -6,2% del PIB, un nivel que refleja un desbalance persistente y condiciona las decisiones presupuestales en el corto plazo.

"La crisis fiscal ha generado grandes retos para la ejecución presupuestal", señala el documento, que analiza el seguimiento de los recursos públicos desde la Casa de Nariño. En este entorno complejo, el Gobierno tuvo que ejecutar un presupuesto expedido por decreto y enfrentar ingresos faltantes tras la no aprobación de la Ley de Financiamiento.

Ajustes presupuestales y reducción de apropiaciones

Estos factores llevaron al uso del aplazamiento presupuestal como mecanismo de ajuste, que congela temporalmente una parte de las apropiaciones sin eliminar automáticamente el gasto aprobado inicialmente. Como resultado de estas medidas, la apropiación vigente del PGN pasó de $526,7 billones a $510,5 billones, una reducción de $16,2 billones equivalente al 3,1% del presupuesto inicial.

El ajuste se concentró principalmente en dos áreas:

  • Funciónamiento: Recorte de $9,6 billones
  • Inversión: Reducción de $6,6 billones

En contraste, el servicio de la deuda pública nacional se mantuvo intacto en $112,6 billones, reflejando su carácter ineludible dentro de las obligaciones estatales.

Disparidades en la ejecución presupuestal

Al cierre de 2025, sobre una apropiación vigente de $510,5 billones, el Gobierno registró compromisos por $496,6 billones (97,3%), obligaciones por $448,4 billones (87,8%) y pagos por $447,6 billones (87,7%). Sin embargo, la ejecución mostró fuertes contrastes entre los distintos tipos de gasto:

  1. Funciónamiento: 91,9% de ejecución ($293,8 billones ejecutados sobre $319,8 billones apropiados)
  2. Servicio de deuda: 92,8% de ejecución ($104,5 billones ejecutados)
  3. Inversión: Solo 64,2% de ejecución, dejando $27,9 billones sin obligar

Mauricio Salazar, director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, subrayó que "el ajuste suele recaer con más fuerza sobre la inversión pública, que registró una disminución de 7,8% frente a la apropiación inicial. Esta dinámica confirma que, en escenarios de estrés fiscal, la inversión sigue operando como la principal variable de ajuste".

Rezagos históricos y perspectivas sectoriales

Desde una perspectiva histórica, la velocidad de ejecución del gasto sin incluir el servicio de la deuda se ubicó en 86,5% en 2025, tras haber tocado un mínimo de 81,9% en 2024. Aun así, este nivel permanece 2,8 puntos porcentuales por debajo del promedio histórico de 89,3%, indicando que la ejecución no ha retornado a su comportamiento típico de largo plazo.

El rezago es aún más marcado en el componente de inversión. Mientras el promedio histórico de ejecución de este rubro es de 76,3%, en 2025 se ubicó en solo 64,2%, lo que implica una brecha de más de 12 puntos porcentuales. El informe destaca que, desde 2023, la inversión se ha mantenido sistemáticamente por debajo de su promedio, con niveles comparables solo a los observados entre 2001 y 2006.

En materia sectorial, la ejecución también presentó desigualdades significativas:

  • Educación: Lideró con 97,3% de ejecución
  • Salud y protección social: 96,1% de ejecución
  • Ciencia, tecnología e innovación: 95,4% de ejecución
  • Presidencia de la República: Solo 40,9% de ejecución
  • Transporte: 47,4% de ejecución

Deuda flotante y presiones futuras

Otro elemento clave del análisis es el rezago presupuestal o deuda flotante, que para 2025 se redujo frente al máximo observado en 2024 (cuando alcanzó $62,7 billones) y cerró en $49 billones. Sin embargo, el Observatorio advierte que el nivel sigue siendo elevado en perspectiva reciente y muy superior al rango observado entre 2020 y 2023.

Este rezago, compuesto por reservas presupuestales y cuentas por pagar, "compite con la ejecución de la vigencia actual", ya que debe atenderse con cargo a la caja del PGN de 2026. Cuanto mayor es el rezago, menor es el espacio para financiar nuevas obligaciones, lo que puede trasladar presiones al balance fiscal y alimentar nuevas acumulaciones de deuda flotante.

Conclusiones y desafíos futuros

En sus conclusiones, el Observatorio Fiscal advierte que la recuperación de la ejecución en 2025 "no es neutra desde el punto de vista fiscal". Las obligaciones del PGN sin deuda son una aproximación al gasto primario, y su incremento implica que el Estado convirtió una mayor proporción del presupuesto en gasto efectivo en un momento en que el marco fiscal demandaba austeridad, reduciendo el espacio fiscal disponible.

Finalmente, el informe concluye que en ausencia de un aumento equivalente y sostenible de los ingresos, una ejecución más rápida del gasto primario puede presionar el resultado fiscal. En un entorno de déficits persistentes, mayores costos de la deuda y suspensión temporal de la regla fiscal, el ajuste requerido para cumplirla sería del orden de cuatro puntos del PIB, lo que dimensiona el tamaño del desafío hacia adelante para las finanzas públicas colombianas.