La producción petrolera de Santander registró su peor arranque en los últimos años durante el primer trimestre de 2026. De acuerdo con datos de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), el departamento promedió 40.580 barriles diarios de crudo entre enero y marzo, una caída del 4,4% frente al mismo período de 2025 y el nivel más bajo desde que se tienen registros comparables (2013).
Declinación del campo La Cira Infantas
El campo La Cira Infantas, principal productor de Santander, continúa en declive. En el primer trimestre de 2026, su producción promedio fue de 24.190 barriles diarios, muy por debajo de los 40.123 barriles diarios registrados en el mismo período de 2015. Esto representa una diferencia de casi 16.000 barriles diarios. Las protestas y bloqueos de abril, que duraron dos semanas, agravaron la situación, aunque se alcanzaron acuerdos con Ecopetrol para normalizar las actividades.
Contexto nacional: producción también a la baja
A nivel nacional, la producción de petróleo promedió 740.621 barriles diarios en el primer trimestre de 2026, una caída del 2,2% frente a los 757.747 barriles diarios del mismo período de 2025. El profesor Sergio Cabrales advirtió que en marzo la producción cayó a 740.497 barriles por día, el nivel más bajo para ese mes desde 2015. “El rango histórico de producción en marzo ha oscilado entre 1.023.000 y 745.000 barriles por día; el dato de 2026 está por debajo de ese rango”, señaló Cabrales.
Oportunidad de precios desaprovechada
El precio del barril de Brent alcanzó los US$126 a finales de abril, aunque luego retrocedió a US$113. Según la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos (Acipet), por cada dólar que sube el Brent, Ecopetrol incrementa sus utilidades en cerca de $500.000 millones. Sin embargo, la caída en la producción impide aprovechar plenamente estos altos precios. Ecopetrol controla el 95,3% de la producción de Santander y el 66% de la nacional.
Razones de la caída en Santander
El ingeniero de petróleos Óscar Vanegas Angarita, profesor de la UIS, explicó que los principales campos de Santander están en declinación natural y la mayoría son marginales, sin reservas suficientes para implementar recobro mejorado. “No da el cierre financiero”, afirmó. Campos como La Cira Infantas, Casabe y Llanito ya cuentan con recobro secundario mediante inyección de agua, pero su producción sigue cayendo.
Por otro lado, el director ejecutivo de Acipet, Óscar Rincón, destacó el potencial de los yacimientos no convencionales. La hoja de ruta Santander 2050 plantea tener pilotos de fracking antes de 2030. Rincón señaló que “la matriz energética de Colombia debe crecer en diversidad y volumen para garantizar la autosuficiencia energética”. Sin embargo, Vanegas advirtió que el fracturamiento hidráulico multietapa podría ser invasivo y generar daños ambientales.
Rincón insistió en la necesidad de debatir el tema “abierta, tranquila y técnicamente”, recordando que la tecnología ha avanzado en los últimos años. Subrayó que, aunque hay importaciones para abastecer las refinerías, a futuro está en juego el volumen necesario para mantener su operación, especialmente la refinería de Barrancabermeja, clave para la economía de Santander.



