Colombia desaprovecha su potencial minero-energético
Colombia desaprovecha potencial minero-energético

Mientras el mundo se esfuerza por garantizar su seguridad minero-energética, entendida como el acceso libre y fluido a la oferta global de minerales y combustibles fósiles, el actual gobierno de Colombia, afortunadamente en declive, desdeña la fortuna de contar con un potencial probado para satisfacer su propio abastecimiento de estos recursos estratégicos y esenciales, y además exportarlos a los mercados más prósperos del planeta, ávidos de ellos para impulsar su desarrollo económico y bienestar social.

El error de ignorar los avances tecnológicos

Desde la creación del Club de Roma y la publicación de "Los límites del crecimiento" en 1970, los agoreros anunciaban el colapso inminente del planeta. Surgieron libros y escritos que predecían el fin del petróleo y crisis alimentarias, reviviendo las equivocadas predicciones malthusianas. Su error capital fue ignorar los avances en ciencia y tecnología, como la primera revolución verde, germen de la ingeniería genética actual, y la explotación sostenible, lícita y ambientalmente responsable del subsuelo al servicio de la supervivencia humana.

Ejemplos en la región

Contrasta este rumbo con el de Argentina, que emplea a fondo la fracturación hidráulica para extraer hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta. También Brasil y México maximizan su exploración y explotación a través de Petrobras y Pemex, cuya alianza en desarrollo coadyuva a su propósito común.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

La situación en Colombia

En cambio, la consigna ideológica y deliberada del gobernante actual es enterrar a Ecopetrol, sepultando así la joya de la corona de los colombianos y su mayor fuente de recursos para el funcionamiento del Estado, hoy agobiado por el mayor déficit fiscal del último siglo.

Demanda creciente de combustibles fósiles

Lejos de declinar, la demanda de combustibles fósiles continúa y seguirá en ascenso al menos durante los próximos cien años. Sus principales motores son derivados insustituibles en ese horizonte: amoníaco (base del nitrógeno y fertilización, clave para la alimentación), acero y cemento (base de vivienda e infraestructura), y plástico (base de informática, medicina e inteligencia artificial). Por tanto, frenar su uso repentinamente es una quimera de mentes alucinadas por la ignorancia.

Energías renovables: complemento, no sustituto

Por supuesto, hay que incentivar las energías renovables como eólica, solar, geotérmica e hidrógeno, pero entendiendo que carecen del potencial para ser sustitutivas; por ahora son solo un elemento de adicionalidad marginal.

Los minerales de la transición energética

En cuanto a la transición energética, hay que mencionar los minerales esenciales para baterías, paneles solares, turbinas eólicas y vehículos eléctricos: cobre, litio, cobalto y níquel. Su extracción y transformación también generan emisiones de gases de efecto invernadero, al igual que los combustibles fósiles.

Reconstrucción del aparato productivo

La reconstrucción del lesionado aparato productivo de la Nación que debe emprender el próximo gobierno tendrá que otorgar máxima prioridad a una revolución minero-energética que saque al país del ostracismo en que lo ha sumido el nefasto régimen de este cuatrienio.

Carlos Gustavo Cano Sanz, economista de la Universidad de los Andes, con maestría de la Universidad de Lancaster y posgrado en Gobierno, Negocios y Economía Internacional en Harvard. Fue ministro de Agricultura, director del Banco de la República y director de Ecopetrol. Actualmente es profesor de la Universidad de los Andes.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar