El mercado energético mundial atraviesa una crisis sin precedentes debido a la rápida contracción de las reservas globales de petróleo. La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha alertado que este agotamiento avanza a un “ritmo récord”, impulsado por el conflicto en Medio Oriente. Solo en abril, las existencias mundiales disminuyeron en 117 millones de barriles, sumándose a la pérdida de 129 millones registrada en marzo tras el inicio de las hostilidades en el Golfo Pérsico.
Bloqueo logístico duplica la presión
Este fenómeno responde a un doble bloqueo logístico que afecta el flujo de crudo. Por un lado, Irán ha cerrado prácticamente el Estrecho de Ormuz, arteria vital para el transporte de petróleo y gas natural licuado. A su vez, Estados Unidos mantiene desde mediados de abril un asedio naval sobre los puertos iraníes para impedir la exportación de crudo de la república islámica. Ante la escasez, la AIE comenzó a movilizar las reservas estratégicas de sus 32 países miembros; de los 400 millones de barriles autorizados, ya se han liberado cerca de 164 millones para mitigar la crisis.
Alertas de la banca de inversión
La banca de inversión ha sumado sus propias señales de alerta. Un informe de JPMorgan estima que los inventarios caerán de los 8.400 millones de barriles en febrero de 2026 a los 7.600 millones en junio. La proyección para septiembre de 2026 es aún más preocupante: de no resolverse las disrupciones de oferta, los inventarios podrían descender hasta los 6.800 millones de barriles, considerado el “piso operativo” indispensable para que oleoductos y refinerías funcionen. Caer por debajo de este umbral significaría un riesgo de colapso del sistema petrolero global.
Precios del Brent en ascenso
Como era de esperarse, el agotamiento de las reservas está impactando los precios. En los últimos días, la referencia Brent superó la barrera de los 100 dólares y, aunque cedió un 1,99% recientemente, se mantuvo en 105,63 dólares por barril. Las proyecciones indican que el techo aún está lejos: si el cierre del Estrecho de Ormuz persiste hasta junio, Citi estima que el Brent podría alcanzar los 150 dólares por barril. JPMorgan plantea un rango de entre 120 y 130 dólares, sin descartar que supere los 150 dólares si el conflicto se prolonga.
Colombia: oportunidad perdida
En este contexto de precios excepcionales, Colombia debería ser uno de los grandes beneficiados. Según el experto Sergio Cabrales, un Brent fortalecido representa mayores ingresos por regalías, impuestos de renta y dividendos de Ecopetrol. La petrolera estima que por cada dólar que sube el Brent, el impacto positivo en su caja es de 300.000 millones de pesos; en términos de ebitda, la variación es de aproximadamente 800.000 millones de pesos, mientras que el impacto en la utilidad neta puede alcanzar los 400.000 millones de pesos por cada dólar de incremento.
Sin embargo, los datos oficiales indican que Colombia estaría desaprovechando estos precios debido a una notable caída en las cantidades exportadas de petróleo y sus derivados. En marzo, el dinero recibido por cada barril fue un 29% más alto que en el mismo mes del año pasado, pero Colombia exportó 16,8% menos en volumen, solo 2,68 millones de toneladas, según datos del Dane.
316 millones de dólares dejados de recibir
De haberse mantenido el volumen de ventas constante, Colombia habría recibido 1.882 millones de dólares en marzo de este año; no obstante, debido a la reducción de las ventas, solo fueron 1.566 millones de dólares. Esto significa que el país dejó de recibir 316 millones de dólares solo en marzo, en plena bonanza de precios del Brent.
Esta reducción es el reflejo directo de una producción petrolera que sigue sin recuperarse. En marzo de 2026, Colombia produjo 740.497 barriles por día (bpd), una caída del 0,98% frente a marzo de 2025. Con este dato, la industria petrolera completa seis meses consecutivos produciendo por debajo de los 750.000 barriles diarios, y se mantiene aún lejos de los más de 800.000 barriles que se lograban hace seis años.



