Cierre del Estrecho de Ormuz amenaza con disparar el precio de la gasolina en Colombia
Cierre de Ormuz amenaza precio de gasolina en Colombia

Crisis en Oriente Medio pone en riesgo la estabilidad de precios de combustibles en Colombia

La escalada del conflicto en Oriente Medio ha generado una grave amenaza para los mercados energéticos globales, con repercusiones directas para la economía colombiana. Tras el estallido de las hostilidades, Irán ha amenazado con incinerar cualquier embarcación que intente cruzar el estratégico Estrecho de Ormuz, un corredor marítimo vital para el comercio mundial de hidrocarburos.

Impacto global inmediato

Este paso obligado entre Irán y Omán concentra nada menos que el 25% del petróleo que se comercializa en todo el planeta, además del 20% del gas natural licuado y numerosos minerales estratégicos. La situación actual ha provocado que la producción global registre diez millones menos de barriles al día, generando una presión alcista sin precedentes en los precios de todos los energéticos.

Según el exministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta Medina, "estamos viviendo una verdadera hecatombe". El experto compara la gravedad del momento con la crisis desatada en 2022 tras la invasión rusa a Ucrania, cuando se produjo un severo problema de abastecimiento y los precios se dispararon de manera descontrolada.

Medidas insuficientes

A pesar de los esfuerzos internacionales por mantener abierto el tránsito marítimo, Acosta advierte que las medidas tomadas hasta ahora resultan claramente insuficientes. "A pesar de que el presidente Trump ha querido abrir el tránsito y ha tomado medidas, no le será fácil controlarlo", explica el exministro, destacando que Irán cuenta en la zona con el apoyo de grupos terroristas que históricamente han sido funcionales a su estrategia defensiva.

La decisión de liberar 400 millones de barriles de las reservas estratégicas de la Agencia Internacional de Energía representa apenas cuatro días de consumo mundial, una medida que Acosta califica como "claramente insuficiente" para contrarrestar los efectos de un cierre prolongado del estrecho.

Consecuencias directas para Colombia

La situación afecta directamente a Colombia, que importa el 40% de toda la gasolina que se consume en el país y aproximadamente el 15% del diésel. Este escenario podría frustrar completamente las intenciones del Gobierno Nacional de mantener la "disminución gradual y progresiva" de los precios de los combustibles, anunciada recientemente como parte del saneamiento del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).

"Este aumento de los precios del crudo", explica Acosta, "arrastra consigo también el incremento en los combustibles. El efecto más inmediato que se ve es la imposibilidad, por lo pronto, de que el Gobierno siga bajando el precio del galón de gasolina".

La crisis actual amenaza con generar un efecto dominó que afectaría toda la cadena de suministros nacional, incluyendo de manera particular al sector agrícola, ya vulnerable por múltiples factores económicos. Los expertos coinciden en que la espiral alcista de precios podría extenderse a numerosos productos básicos, generando presiones inflacionarias adicionales para la economía colombiana.