Un nuevo cruce de declaraciones se presentó entre el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, y el presidente de Asofondos, Andrés Velasco, en medio del debate sobre el manejo de los ahorros pensionales tras el decreto del Gobierno que ordena el traslado de 25 billones de pesos de las AFP a Colpensiones.
Declaraciones encontradas
Sanguino afirmó que los fondos privados buscan mantener el control y el usufructo de los recursos de cerca de 120.000 trabajadores que se trasladaron al fondo público, incluidos 25.000 que ya reciben mesadas pensionales. Según el ministro, estas entidades “se liberan de los afiliados, pero se quedan con su dinero”.
Velasco respondió que “los fondos privados no cobran comisión por el saldo del ahorro pensional que administran, por lo que no existe ese usufructo”. Añadió que la normativa vigente establece que esos recursos deben mantenerse ahorrados y ser administrados por las AFP y el Fondo del Banco de la República.
Intervención del presidente Petro
El presidente Gustavo Petro se unió al debate y aseguró que “la solicitud de negarse a pagar los dineros ahorrados por los trabajadores para pensionarse y que por decisión libre decidieron pasar a Colpensiones y lograr su pensión por llenar los requisitos de la ley es un verdadero robo” y agregó que los banqueros se están robando los dineros de los trabajadores.
Documento técnico de Asofondos
Un documento técnico de Asofondos, presentado como soporte en una demanda contra el decreto, advierte sobre los efectos que tendría el traslado de recursos pensionales, especialmente en instrumentos como los TES, tanto en el corto como en el mediano plazo.
Efecto inmediato
El análisis distingue dos momentos. En el primero, de efecto inmediato, señala que el traslado de TES Clase B desde las AFP hacia Colpensiones obligaría a una recomposición del portafolio, en particular en el fondo conservador. De acuerdo con el Decreto 2555 de 2010, este tipo de fondo tiene un límite máximo de 20% de inversión en títulos participativos, dado su perfil de bajo riesgo y alta liquidez, enfocado en afiliados cercanos a la edad de pensión.
Sin embargo, el documento advierte que al trasladar TES desde estos portafolios, la proporción de activos participativos —como acciones y ETF— aumentaría automáticamente. En un escenario en el que los recursos provengan del fondo conservador, esta participación pasaría de 15,4% a 33,5%, superando ampliamente el límite permitido. Esto obligaría a las AFP a vender activos para rebalancear sus portafolios, generando presión vendedora en el mercado accionario.
Según el análisis, este ajuste implicaría la liquidación de 3,59 billones de pesos en acciones y ETF. En un escenario alternativo, con una distribución 50/50 entre fondos conservador y moderado, el exceso sería de 1,1 puntos porcentuales, lo que reduciría la presión vendedora a 0,46 billones de pesos. Aun así, el documento advierte que este rebalanceo afectaría negativamente a los afiliados, al forzar la venta de activos a menores precios y deteriorar la rentabilidad de sus portafolios.
Efecto diferido
En un segundo momento, de efecto diferido, el documento señala posibles impactos en el mercado de TES una vez Colpensiones reciba estos títulos. Dado que opera bajo un esquema de reparto —en el que las cotizaciones se utilizan para pagar mesadas—, el uso de estos activos para financiar gasto pensional implicaría su venta en el mercado secundario.
En este escenario, una liquidación de hasta 27 billones de pesos en TES en un periodo corto generaría un choque de oferta de entre 9,7% y 14,6% frente al volumen habitual de negociación. Bajo el supuesto de una elasticidad unitaria, esto podría traducirse en un aumento promedio de 158 puntos básicos en las tasas, lo que desvalorizaría los TES remanentes en los portafolios de los afiliados entre 25,2 y 30,6 billones de pesos.
Agregaron que la venta de TES en periodos cortos genera choques de exceso de oferta en el mercado. Cuando hay más vendedores que compradores, los precios de estos títulos tienden a caer. En este caso, los TES mantienen una relación inversa con las tasas de interés: cuando las tasas suben, el valor de los títulos baja. Esto se explica porque un bono que paga una tasa fija de 13,5% pierde atractivo si el mercado comienza a exigir rendimientos de 15,1%, por lo que su precio debe ajustarse a la baja para compensar esa diferencia.
En este contexto, una eventual venta de 27 billones de pesos representaría un choque adicional frente al volumen de negociación habitual, incluso en un escenario en el que Colpensiones no requiera liquidez inmediata. El documento señala que, si estos recursos responden a necesidades de liquidez, el impacto se analizaría como un cambio en las tasas de interés a partir de la elasticidad de la demanda.



