Ciencia contra el oro ilegal: método con láser revela la huella química del metal ilícito
La lucha contra la minería ilegal de oro en Colombia y la Amazonia ha encontrado un aliado tecnológico de alto nivel. Un geólogo de la Universidad Nacional de Colombia ha desarrollado una técnica basada en rayos láser que permite rastrear la "firma" química del oro desde su origen geológico, incluso después de que el metal haya sido fundido, refinado y convertido en lingotes o joyas aparentemente legales.
El vacío que permite el lavado de oro ilegal
El problema central que enfrentan las autoridades es bien conocido: el oro extraído de minas ilegales, muchas vinculadas a grupos armados, ingresa sin mayores obstáculos al comercio formal. Su legalidad se sustenta únicamente en declaraciones de titulares de yacimientos, sin análisis químicos o físicos que verifiquen su procedencia real. Este vacío ha permitido que grandes volúmenes de oro ilegal se "laven" en el mercado internacional, generando ganancias millonarias para organizaciones criminales.
La técnica que funciona como ADN del oro
El investigador Ángel Augusto Verbel, magíster en Geología de la Universidad Nacional y doctor en Geología de la Universidad de Brasilia, implementó la técnica conocida como ablación láser acoplada a espectrometría de masas con plasma (LA-ICP-MS). Este método utiliza un láser de alta precisión para volatilizar microscópicamente el oro y analizar las partículas liberadas, identificando los elementos químicos que lo acompañan desde su formación bajo tierra.
Según explica Verbel, el oro conserva una huella química cuando se forma en los yacimientos, asociándose con metales como:
- Plomo
- Cobre
- Platino
- Plata
Esta huella funciona de manera similar al ADN humano, permitiendo distinguir el oro legal del ilegal y reconstruir su origen geográfico, incluso después de procesos de fundición y refinación.
Prueba contundente en caso internacional
La eficacia del método quedó demostrada en el análisis de 80 kilogramos de oro incautado en São Paulo, Brasil. Las autoridades sospechaban del cargamento porque se pretendía declarar esa cantidad para exportación, cuando en años anteriores la producción registrada de la mina no superaba los 34 kilogramos. Los análisis químicos revelaron que hasta el 90% de las muestras no coincidían con lo declarado por el propietario.
El estudio, realizado en laboratorios del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), mostró que el material había sido "inflado" mediante mezclas con cobre u otros metales para aumentar su peso y valor en el mercado. Incluso después de la refinación, la mayoría de las barras delataban composiciones químicas incompatibles con el yacimiento declarado.
El plomo como elemento clave de identificación
Uno de los elementos más importantes para la identificación fue el plomo. Este metal se liga al oro durante su formación geológica y sus isótopos permiten reconstruir el rastro que deja el metal desde el yacimiento. El método es capaz de detectar estos elementos acompañantes en concentraciones extremadamente bajas:
- Partes por millón (ppm)
- Partes por billón (ppb)
Estas concentraciones son suficientes para identificar el origen del metal en distintas etapas: en el yacimiento sin procesar, tras la refinación y en las barras listas para exportación.
El crítico contexto de la minería ilegal en Colombia
El profesor Giovanni Franco Sepúlveda, de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional Sede Medellín, advierte en un artículo publicado en el Periódico Unal que cerca del 85% del oro que exporta Colombia tendría origen ilícito y que alrededor del 70% estaría controlado por grupos armados ilegales. Estas organizaciones han encontrado en la minería ilegal una fuente de financiación incluso más rentable que el narcotráfico.
Las cifras oficiales refuerzan esta alerta. Según el general Carlos Oviedo Lamprea, director de la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Nacional, en 2024 se registraron afectaciones por minería ilegal en 293 municipios de 23 departamentos, de los cuales 180 correspondían a extracción ilegal de oro, especialmente en:
- Antioquia
- Caldas
- Nariño
- Putumayo
Exportación camuflada y complejidad social
El oro ilegal ha sido exportado mediante modalidades de camuflaje hacia destinos como Miami, Nueva York, Los Ángeles o Turquía, utilizando empresas legalmente constituidas como fachada para mezclar oro legal e ilegal. Un informe de la Procuraduría General de la Nación, publicado en 2025, señala que más del 90% del oro extraído en Colombia proviene de minería informal, en su mayoría artesanal y de pequeña escala.
Esta actividad involucra a más de 350.000 personas y genera cerca de un millón de empleos, lo que añade complejidad social al problema ambiental y de seguridad. En la Amazonia, la dimensión del negocio ilegal quedó en evidencia durante la operación "Amazonia Libre II", realizada en 2025 entre Colombia y Brasil, que frenó una producción ilegal que podía alcanzar hasta 6.000 gramos de oro al mes, con ganancias superiores a 2.000 millones de pesos mensuales para grupos armados.
Una herramienta clave para el futuro
En Colombia aún no se aplican de manera sistemática técnicas científicas de este tipo para verificar el origen del oro, pese a que solo en 2022 la minería ilegal aumentó un 19%. La posibilidad de rastrear la firma química del metal se perfila así como una herramienta clave para las autoridades, en un esfuerzo por cerrar el paso al oro ilegal que sigue brillando en los mercados internacionales sin levantar sospechas.
El método desarrollado por Verbel representa un avance significativo en la lucha contra una de las actividades ilícitas más dañinas para el medio ambiente y la seguridad nacional, ofreciendo una solución científica a un problema que hasta ahora se había enfrentado principalmente con operativos policiales y controles administrativos.