Un supuesto 'mico' incluido en un proyecto de ley que avanza en el Congreso ha generado un nuevo debate sobre los costos que podrían asumir los conductores colombianos. Se trata de un cobro adicional a los seguros actuales, que amenaza con afectar aún más la economía de los ciudadanos.
El congresista electo Daniel Briceño denunció que una modificación incorporada al proyecto de ley 227 de 2025 crearía un nuevo seguro obligatorio para quienes posean licencia de conducción. Esta obligación se sumaría al SOAT y, según su interpretación, debería pagarse incluso si la persona no tiene carro o motocicleta.
Seguro ligado a la licencia de conducción
Briceño explicó que el artículo 37 del proyecto contempla la creación de un seguro obligatorio de responsabilidad extracontractual para todos los conductores del país. La principal diferencia con el esquema actual es que la obligación dejaría de estar asociada al vehículo y pasaría a vincularse directamente a la licencia de conducción.
El congresista advirtió que cualquier ciudadano con una licencia activa tendría que asumir el pago anual de la póliza si la iniciativa se convierte en ley. Según cifras del Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT), existen cerca de 13 millones de ciudadanos con licencias de conducción activas en Colombia, por lo que millones de personas quedarían cobijadas por la nueva obligación.
“Además del SOAT que pagan los carros y las motos, todos los colombianos deberían pagar otro seguro obligatorio, pero amarrado a la licencia de conducción”, afirmó Briceño. La obligación se mantendría incluso para quienes tengan licencia vigente pero no sean propietarios de un vehículo, lo que ampliaría significativamente el universo de personas obligadas a adquirir una póliza.
Discusión sobre el costo del nuevo seguro
Otro punto central de la denuncia es el valor del seguro. Según Briceño, el proyecto establece coberturas mínimas equivalentes a 15 salarios mínimos para licencias de carro y siete salarios mínimos para licencias de motocicleta. Además, el texto fija un límite al costo de la póliza, que no podría superar el 0,5% del valor asegurado.
El congresista argumentó que, con esa combinación de requisitos, el producto tendría dificultades para ser ofrecido de manera sostenible por el mercado asegurador. “Eso, en la práctica, es una póliza de papel”, afirmó, señalando que el valor sería insuficiente incluso para cubrir los costos administrativos de expedición de una póliza. En caso de prosperar la iniciativa, los valores terminarían ajustándose a condiciones comerciales diferentes a las previstas inicialmente.
Impacto económico para los conductores
La mayor preocupación de Briceño se concentra en el posible impacto económico. Si el seguro se calculara con valores comerciales más cercanos a la realidad del mercado, el costo anual sería considerablemente superior. Estimó que una licencia para motociclista podría implicar pagos cercanos a los $367.000 anuales, y una licencia para conductor de automóvil, cerca de $786.000 al año. Estas cifras corresponden a cálculos del congresista, no a valores establecidos en el proyecto.
Al multiplicar esos montos por el número de licencias activas, el impacto económico agregado podría superar los $6,9 billones anuales. Briceño cuestionó el origen de la propuesta, asegurando que el artículo fue introducido por el senador Julio Alberto Elías Vidal, y calificó la disposición como un “mico” legislativo. Pidió al Senado revisar con detenimiento el alcance de la medida antes de que continúe su trámite.



