Uruguay registra inflación anual histórica de 2,94% en marzo, por debajo de la meta del Banco Central
Inflación uruguaya marca mínimo histórico de 2,94% en marzo

Uruguay alcanza mínimo histórico en inflación anual con 2,94% para marzo

El Instituto Nacional de Estadística (INE) de Uruguay confirmó este lunes 6 de abril de 2026 que el Índice de Precios al Consumo (IPC) experimentó un crecimiento mensual del 0,41% durante el mes de marzo en comparación con febrero. Este dato sitúa la variación interanual en un notable 2,94%, representando un descenso de dos décimas porcentuales frente al registro de febrero y estableciendo un nuevo mínimo histórico para el país.

Meta del Banco Central superada ampliamente

La tasa de inflación anual se mantiene claramente por debajo de la meta establecida por el Banco Central del Uruguay, la cual se fija en el 4,5%. Este escenario plantea un panorama de menor presión inflacionaria en el corto plazo, aunque con importantes matices sectoriales que resultan cruciales tanto para los hogares como para las políticas públicas implementadas por el gobierno.

Comportamientos diferenciados por rubros económicos

La desaceleración anual observada se explica mediante comportamientos muy diferenciados entre los distintos rubros de la economía. Los alimentos presentaron un incremento anual del 2,4%, situándose por debajo del promedio general del IPC, con descensos significativos en los precios de algunas frutas y hortalizas que alivian considerablemente la canasta básica de las familias uruguayas.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

En marcado contraste, los costos vinculados directamente a la vivienda, incluyendo energía, agua y servicios afines, registraron un aumento anual del 4%. Este rubro acumula una presión inflacionaria por encima del promedio, afectando de manera directa el gasto fijo mensual de los hogares a lo largo y ancho del territorio nacional.

Sectores con bajas pronunciadas y factores cambiarios

Los sectores económicos más ligados a las importaciones y a la cotización del dólar estadounidense mostraron bajas particularmente pronunciadas durante el período analizado. La vestimenta experimentó una caída anual del 4,3%, mientras que el transporte retrocedió un 2,2% en términos interanuales.

Esta tendencia responde en buena medida a la menor presión cambiaria observada durante el último año completo. Aunque el dólar registró una subida durante el mes de marzo, su cotización final se situó un 4% por debajo de la registrada en el mismo mes del año 2024. En el año móvil hasta marzo, y antes del ajuste vigente desde abril, el Tlcan acumuló una baja del 2% y el gasoil una reducción del 7%, aliviando significativamente los costos asociados a la movilidad y la logística en el país.

Presiones inflacionarias persistentes en servicios esenciales

No todos los componentes de la economía favorecieron la caída general de la inflación. Los precios de los servicios de salud y educación crecieron un 5,7% y 6,4% anual respectivamente, manteniéndose muy por encima del promedio general del IPC. Estos rubros continúan representando una fuente persistente de presión inflacionaria para numerosos hogares uruguayos.

Esta dinámica sectorial sugiere que, pese al esquema general de baja inflación, existen presiones estructurales considerables en segmentos donde el ajuste de oferta o la indexación de precios resulta particularmente rígida y difícil de modificar en el corto plazo.

Inflación subyacente y señales de vigilancia futura

La inflación subyacente, que excluye específicamente los combustibles junto con las frutas y hortalizas, pasó de un 3,1% a un 3,5% anual. Este incremento representa una señal clara de que la desaceleración inflacionaria no es completamente homogénea ni totalmente transitoria en su naturaleza.

El aumento registrado en la base de la inflación subyacente implica que los precios relativos y los costos salariales pueden continuar generando inflación núcleo en los próximos meses. Esta situación obliga a mantener una vigilancia estrecha sobre la evolución de los salarios, los acuerdos paritarios entre trabajadores y empleadores, y las decisiones de política monetaria que tome el Banco Central del Uruguay en el futuro inmediato.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar