El Banco Central de Venezuela (BCV) publicó este lunes que la inflación en abril de 2026 fue de 10,6 por ciento, una disminución respecto al 13,1 por ciento registrado en marzo. Esta cifra marca una desaceleración en el índice de precios, aunque los expertos advierten que la situación económica sigue siendo crítica.
Retorno al FMI impulsa la transparencia
Tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero por parte de Estados Unidos, el BCV ha retomado la publicación regular de indicadores económicos, que habían sido irregulares desde 2025. La institución se ve obligada a difundir estas cifras debido al regreso de Venezuela al Fondo Monetario Internacional (FMI), que exige transparencia y periodicidad en los datos.
Este mismo lunes, Caracas designó a Calixto Ortega como gobernador ante el FMI, un paso para restablecer el derecho a voz y voto en el organismo multilateral.
Acumulada anual y perspectivas
Según el BCV, la variación acumulada hasta abril de 2026 se ubicó en 90,0 por ciento, superior al 53,5 por ciento del mismo período de 2025. El banco atribuye este aumento al "impulso experimentado en el primer mes del año (32,6%), caracterizado por un entorno de elevada incertidumbre que se reflejó principalmente en el comportamiento del tipo de cambio".
Por otro lado, la inflación anualizada fue de 611,9 por ciento, menor que el 649,5 por ciento de marzo, lo que indica "el inicio de un proceso de desaceleración en el crecimiento de los precios de los bienes y servicios".
Declaraciones oficiales y críticas
Luis Alberto Pérez, recién designado presidente del BCV, declaró que "2026 va a ser un año en el que vamos a ver cambios significativos" y que "vamos a tener una Navidad feliz o más feliz de las que hemos tenido en la última década". Sin embargo, el economista Hermes Pérez advirtió en su cuenta de X que "la inflación continúa siendo el problema más grave de Venezuela" debido a la emisión excesiva de dinero.
El BCV proyecta que las presiones inflacionarias continuarán cediendo gracias a la coyuntura favorable del petróleo y las reformas legales en hidrocarburos y minería, que fomentarán la inversión extranjera directa.
Tras la captura de Maduro, Estados Unidos ha aliviado las sanciones a Petróleos de Venezuela, permitiendo aumentar la producción y ventas, aunque los ingresos siguen siendo manejados por cuentas estadounidenses.



