La inflación en Colombia volvió a encender las alarmas. El dato anual llegó a 5,68% en abril de 2026, muy lejos de la meta del 3% establecida por el Banco de la República. Esta cifra, revelada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), indica que los precios habrían detenido su descenso después de varios meses de desaceleración.
Segundo aumento consecutivo
El resultado no solo representa el segundo incremento consecutivo en el indicador anual, sino que también confirma un cambio en la tendencia que venía registrando el país desde 2023, cuando comenzó una lenta reducción de la inflación tras alcanzar máximos históricos. El Banco de la República sigue de cerca este comportamiento, ya que el indicador aún está distante del objetivo de estabilidad de precios. El dato más reciente supera el nivel de 5,20% registrado en noviembre de 2024, cuando parecía consolidarse una trayectoria descendente.
Declaraciones del Dane
La directora del Dane, Piedad Urdinola, destacó que, aunque el país mantiene un proceso de moderación frente a años anteriores, la inflación volvió a mostrar señales de resistencia. "Vemos toda la descolgada que tenemos desde el 2023 y esta tendencia que ya estamos reportando en estos primeros meses del año a unos niveles que todavía están controlados", señaló. La funcionaria también recordó que un dato anual superior al de abril de 2026 no se observaba desde septiembre de 2024, cuando el indicador rondaba 5,81%. "Fue la última variación anual superior a la de abril de 2026 y se presentó en septiembre, frente a ese 5,68% que estamos reportando", agregó.
Variación mensual y acumulada
Las presiones sobre el costo de vida también se reflejaron en la variación mensual. En abril, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) avanzó 0,78% frente a marzo, impulsado especialmente por alimentos y bebidas no alcohólicas, división que registró un incremento mensual de 1,51%. El balance de los primeros cuatro meses del año tampoco pasó inadvertido. Entre enero y abril de 2026, la variación acumulada del IPC se ubicó en 3,87%, superior en 0,57 puntos porcentuales frente al mismo periodo del año pasado, cuando el indicador había llegado a 3,30%.
Rubros con mayores incrementos
Entre los rubros económicos con mayores incrementos, restaurantes y hoteles encabezó el listado con una variación anual de 9,61%, la más alta entre todas las divisiones medidas por el Dane. Comer fuera del hogar siguió presionando el bolsillo de los colombianos. Dentro de este grupo, las bebidas calientes para consumo inmediato reportaron un aumento de 12,96%, mientras que las comidas preparadas fuera del hogar avanzaron 9,85% y los servicios en establecimientos de mesa y autoservicio crecieron 9,64%.
La salud también siguió ejerciendo presión sobre la inflación. Esta división registró una variación anual de 8,21%, la segunda más alta del informe. Las consultas médicas particulares, tanto generales como especializadas, mostraron incrementos superiores al promedio nacional. Según el Dane, las consultas médicas generales con particulares subieron 10,52%, mientras las consultas especializadas avanzaron 9,11%. Los servicios odontológicos privados también registraron un incremento importante de 8,70% en abril de este año.
Rubros con menores incrementos
En contraste, recreación y cultura presentó la menor variación anual con 2,52%, ayudando parcialmente a moderar las presiones inflacionarias. Allí se observaron caídas en productos tecnológicos relacionados con sonido, imagen y procesamiento de información. Los equipos para grabación y reproducción de imagen y sonido bajaron 8,97%, mientras los aparatos de audio cayeron 8,73%. A esto se sumó la reducción de 8,60% en hardware y equipos de procesamiento de información.
Perspectivas
El dato de abril deja así una señal clara: aunque Colombia sigue lejos de los niveles inflacionarios observados años atrás, la trayectoria descendente parece haber perdido fuerza y la meta del 3% del Banco de la República todavía luce distante. El Banco de la República continuará monitoreando de cerca la evolución de los precios para tomar decisiones de política monetaria que permitan acercarse al objetivo de inflación.



