Anif proyecta recaudo superior al estimado por el Gobierno con impuesto al patrimonio
Mientras el Gobierno de Gustavo Petro estima que el impuesto al patrimonio para grandes empresas, propuesto en el marco de la emergencia económica por inundaciones, recaudaría 8 billones de pesos, el centro de pensamiento económico Anif presenta cálculos que apuntan a una cifra significativamente mayor: 13,4 billones de pesos.
Metodología y alcance del cálculo
Anif basó su estimación en información empresarial consolidada de la plataforma Emis, que integra datos de la Superintendencia Financiera, la Superintendencia de Sociedades, las Cámaras de Comercio y otras fuentes oficiales correspondientes al año 2024. Para este ejercicio, se excluyeron específicamente entidades del sector público, organizaciones sin ánimo de lucro, patrimonios autónomos, sociedades limitadas, empresas de servicios públicos, Empresas Sociales del Estado y cajas de compensación familiar.
"El recaudo potencial estimado asciende a 13,4 billones, de los cuales 13,1 billones provendrían de empresas con más de 200.000 UVT (aproximadamente 10.000 millones de pesos) de patrimonio líquido", detalló Anif en su documento de análisis.
Cuestionamientos a las proyecciones oficiales
El centro de estudios señaló que las cifras encontradas reflejan falta de claridad en los criterios utilizados por el Gobierno para establecer su meta de recaudo de 8 billones. Este cuestionamiento se mantiene incluso considerando que el cálculo de Anif no incluye algunos sectores que podrían estar excluidos de la tributación.
Adicionalmente, Anif alertó sobre el fenómeno de doble tributación para las personas jurídicas. Según sus análisis, si se tiene en cuenta que el impuesto por concepto de renta ascendió en 2024 a aproximadamente 70,6 billones de pesos, un recaudo adicional de 13,4 billones representaría un incremento de la tasa efectiva de tributación del 29,8% al 35,5%, lo que equivale a un aumento de casi 6 puntos porcentuales.
Impacto estructural en la economía
El centro de estudios económicos advirtió que, aunque el impuesto al patrimonio empresarial podría generar un recaudo significativo, sus efectos estructurales deben evaluarse con extrema cautela.
"Al gravar directamente el capital acumulado, se reduce el incentivo de crecimiento empresarial y la entrada de nuevos capitales, en un país que adolece de bajas tasas de inversión agregada", explicó Anif en su análisis.
Esta advertencia cobra especial relevancia en el contexto económico colombiano, donde los niveles de inversión han sido históricamente bajos comparados con otros países de la región. La posible desaceleración en el crecimiento empresarial y la reducción en la entrada de nuevos capitales podrían tener consecuencias a mediano y largo plazo para el desarrollo económico nacional.
Contexto de la medida tributaria
La propuesta del impuesto al patrimonio para grandes empresas se enmarca en la declaratoria de emergencia económica debido a las graves inundaciones que han afectado diversas regiones del país. El Gobierno busca recursos extraordinarios para financiar la reconstrucción y atención de las zonas afectadas, aunque las proyecciones de recaudo difieren significativamente entre las estimaciones oficiales y las del sector privado.
La discusión sobre este impuesto se desarrolla en un escenario económico complejo, donde se deben balancear las necesidades inmediatas de recaudo con los posibles efectos negativos sobre la inversión y el crecimiento empresarial a futuro.