Encuentro tenso en el Banco de la República culmina con alza de tasas y retiro del ministro de Hacienda
La Junta Directiva del Banco de la República protagonizó una reunión extraordinariamente tensa que culminó con la decisión de incrementar la tasa de intervención del mercado en 100 puntos básicos, llevándola al 11,25 por ciento. Este ajuste representa el segundo aumento de similares proporciones en lo que va del año, tras el realizado en enero que situó la tasa en 10,25 por ciento.
Retiro del ministro Ávila y acusaciones de manipulación
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, abandonó la reunión aproximadamente dos horas antes de su conclusión, manifestando así su desacuerdo con la decisión mayoritaria. Durante su intervención, el funcionario acusó a las 25 entidades que regularmente consulta el equipo técnico del Emisor de manipular el mercado para sus propios intereses.
Ávila convocó a un gran foro nacional para discutir, entre otros aspectos, la posibilidad de incluir más actores del mercado en estas consultas y reducir la dependencia del Banco de la República de un grupo específico de inversionistas del mercado de capitales.
Votación dividida y defensa institucional
La votación reveló divisiones significativas entre los miembros de la junta:
- Cuatro codirectores apoyaron el incremento de 100 puntos básicos
- Dos votaron por un aumento de 50 puntos
- Un solo miembro propuso una reducción de la tasa
El gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, defendió enfáticamente las decisiones tomadas por los miembros de la junta directiva, argumentando que estas obedecen no solo al análisis riguroso de las variables económicas, sino también a un estricto mandato constitucional. Con esta declaración, Villar rechazó formalmente las acusaciones planteadas por el Gobierno.
Contexto histórico y expectativas del mercado
El Banco de la República fue creado mediante la Ley 25 de 1923 como sociedad anónima, institución que ha mantenido su autonomía a lo largo de décadas. El incremento de 100 puntos básicos superó las expectativas de muchos analistas del mercado, quienes anticipaban un ajuste de entre 50 y 75 puntos básicos.
Esta decisión se produce en un contexto económico complejo, donde el control de la inflación y la estabilidad monetaria continúan siendo prioridades fundamentales para la autoridad monetaria colombiana.



