Banco Mundial proyecta menor crecimiento para América Latina en 2026 por incertidumbre global
Crecimiento de América Latina se desacelera por incertidumbre global

Banco Mundial advierte desaceleración económica en América Latina para 2026

El más reciente informe del Grupo Banco Mundial proyecta un panorama económico complejo para América Latina y el Caribe, con un crecimiento estimado de apenas 2,1% para 2026, cifra inferior al 2,4% registrado en 2025. Aunque se espera una leve recuperación hasta 2,4% en 2027, este ritmo sigue siendo insuficiente para generar empleo de calidad y reducir las brechas sociales que afectan a la región.

Factores que frenan el desarrollo regional

Detrás de estas cifras preocupantes se encuentra un entorno económico global adverso caracterizado por tasas de interés elevadas, economías grandes con menor dinamismo y una incertidumbre persistente que afecta las decisiones de inversión. Las tensiones geopolíticas actuales han encarecido significativamente los costos energéticos y mantienen presiones inflacionarias que limitan el margen de acción de los gobiernos.

Esta situación se traduce en:

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  • Empresas que prefieren adoptar una postura de espera ante la volatilidad
  • Proyectos de inversión que no avanzan o se postergan indefinidamente
  • Gobiernos con espacio fiscal reducido debido a niveles de deuda elevados
  • Pagos de intereses que desplazan recursos destinados a obras públicas y programas sociales

Consumo insuficiente y productividad estancada

El consumo interno continúa sosteniendo parte de la actividad económica, pero lo hace con dificultad creciente y sin la fuerza necesaria para compensar la marcada falta de inversión. Esta combinación de factores mantiene a la región atrapada en un ciclo de crecimiento bajo y con avances mínimos en productividad, limitando su capacidad competitiva a nivel global.

Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, señaló: "América Latina y el Caribe cuenta con los activos —y la capacidad de reforma— para lograr mucho más. La ambición central debe ser clara: crear empleos de calidad que impulsen el crecimiento y eleven la productividad".

Recursos estratégicos y desafíos pendientes

La región posee ventajas competitivas significativas, incluyendo recursos estratégicos como litio y cobre, además de una matriz energética más limpia que otras zonas del mundo. Sin embargo, el desafío fundamental radica en convertir este potencial en oportunidades reales de desarrollo, lo que requiere recuperar la confianza empresarial y destrabar la inversión privada.

Varios países han comenzado a implementar políticas industriales más agresivas, aunque el informe advierte que sin bases sólidas estas iniciativas difícilmente tendrán impacto sostenido. William Maloney, economista jefe del Grupo Banco Mundial para la región, concluyó: "Para que América Latina y el Caribe aumente el crecimiento y diversifique sus economías, las políticas industriales o de productividad necesitan invertir en la base: habilidades, apertura e instituciones sólidas, las condiciones que permiten a las empresas asumir riesgos, innovar, competir y crecer".

El camino hacia un crecimiento más robusto requiere entonces no solo de condiciones macroeconómicas más favorables, sino también de reformas estructurales que fortalezcan las instituciones, mejoren las habilidades de la fuerza laboral y creen un entorno propicio para la innovación y la competitividad empresarial.

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