Conflicto en Medio Oriente dispara volatilidad del dólar en Colombia
La escalada del conflicto bélico en Medio Oriente ha sacudido los mercados financieros globales y colocado al dólar en el centro de la atención económica en Colombia. Los recientes bombardeos entre Estados Unidos, Israel e Irán han desencadenado movimientos bruscos en la tasa de cambio que reflejan el nerviosismo internacional ante un escenario geopolítico cada vez más incierto.
Movimientos iniciales y niveles críticos
En los primeros días de tensión, la divisa estadounidense se aproximó peligrosamente a niveles de 3.800 pesos, un umbral que no se observaba desde finales de 2025. Sin embargo, la reacción del mercado no ha seguido una trayectoria lineal. Tras esos saltos iniciales, el dólar retrocedió parcialmente, ubicándose alrededor de los 3.750 pesos durante la tercera jornada hábil de la semana, evidenciando que la tendencia aún no se ha definido claramente.
El miércoles 4 de marzo, la tasa representativa del mercado se posicionó en 3.797 pesos, alcanzando su nivel más alto en más de dos meses. En comparación con la jornada anterior, este incremento representó cerca de 29 pesos, mientras que frente a una semana atrás, el aumento ya superaba el 2,5 por ciento.
Factores internacionales que impulsan la volatilidad
Detrás de estos movimientos se encuentra una compleja mezcla de factores internacionales y locales que, según los analistas, mantendrán al mercado cambiario colombiano en una fase de alta volatilidad durante las próximas semanas.
Nerviosismo global y aversión al riesgo:
- El conflicto ha aumentado significativamente la aversión al riesgo en los mercados internacionales
- Los inversionistas reducen exposición a activos riesgosos como monedas emergentes
- Migración hacia refugios tradicionales como el dólar estadounidense
Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, explica: "El tema que dominó los mercados internacionales fue la aversión al riesgo. Eso tiene un impacto adverso sobre activos volátiles como el peso colombiano". Según el analista, la mayoría de monedas emergentes perdió valor frente al dólar en las primeras jornadas posteriores al escalamiento del conflicto.
El papel determinante del petróleo
El peso colombiano presenta una particularidad que puede moderar estos efectos: su relación directa con el precio del petróleo. Cuando el crudo sube, los ingresos externos del país tienden a mejorar, proporcionando cierto respaldo a la moneda local.
"Colombia todavía tiene una alta sensibilidad al petróleo. El año pasado cerca del 25 por ciento de lo que exportamos fue petróleo", detalla Pérez. Este factor ha evitado que el peso colombiano se debilite con la misma intensidad que otras monedas emergentes, mostrando incluso un desempeño relativamente mejor en algunos momentos iniciales de la crisis.
Escenario binario y riesgos adicionales
Felipe Campos, gerente de Inversión y Estrategia de Grupo Alianza, describe el panorama como "muy binario", combinando el ciclo político local con el evento geopolítico internacional. "El año ya era muy binario por el ciclo político. Ahora se suma un evento geopolítico que también puede mover fuertemente el dólar", explica.
Los analistas identifican varios riesgos adicionales:
- Fuga de capitales: César Pabón de Corficolombiana advierte sobre posible aceleración en salida de recursos de mercados emergentes
- Política monetaria estadounidense: Valeria Álvarez de Itaú Colombia señala que la Reserva Federal podría mantener tasas altas por más tiempo
- Factores locales: Entorno político, evolución económica y expectativas de tasas de interés nacionales
Perspectivas a corto y mediano plazo
Los expertos coinciden en que el comportamiento del dólar en Colombia seguirá marcado por movimientos rápidos y episodios de volatilidad. Cada noticia sobre el conflicto en Medio Oriente, el precio del petróleo o la política monetaria de Estados Unidos puede provocar reacciones inmediatas en el mercado.
Felipe Mendoza, analista de mercados de EBC Financial Group, subraya que elementos estructurales como el desempeño de exportaciones, panorama fiscal y resultados corporativos explican por qué el peso colombiano enfrenta dificultades para fortalecerse de manera sostenida frente al dólar.
El consenso entre analistas indica que la tasa de cambio podría moverse en un rango relativamente amplio mientras los inversionistas intentan descifrar el rumbo de la crisis internacional. Lo único claro, coinciden los expertos, es que el mercado cambiario colombiano ha entrado en una fase donde la incertidumbre internacional será el principal motor de la tasa de cambio durante las próximas semanas.
