Banco de la República girará 13,9 billones al Gobierno por utilidades de 2025
El Banco de la República confirmó que transferirá al Gobierno Nacional la suma de 13,9 billones de pesos, correspondiente a las utilidades acumuladas durante el año 2025. Aunque estos desembolsos suelen generar cierta confusión entre la ciudadanía, funcionan dentro de un marco legal establecido y buscan equilibrar las finanzas públicas sin necesidad de recurrir a nuevos impuestos o reformas tributarias.
¿Qué son las utilidades y por qué se giran al Gobierno?
La principal fuente de estos pagos son las utilidades generadas por el Banco de la República, que provienen de los rendimientos obtenidos de sus activos financieros. Este proceso está reglamentado en la Ley 31 de 1992, que establece el régimen del banco central colombiano. Los rendimientos incluyen:
- Reservas internacionales en divisas y títulos externos.
- Inversiones en activos domésticos, incluyendo títulos de deuda interna.
- Rendimientos derivados de la gestión de la liquidez del sistema financiero nacional.
Cuando estos activos generan excedentes, es decir, cuando lo que recibe el banco supera sus costos operativos y el nivel de reservas que debe mantener, se producen utilidades. La ley establece que una parte de esas utilidades debe girarse al Gobierno Nacional, puesto que el banco es una entidad del Estado colombiano.
¿Cuánto y cómo se realizan estos giros?
Según explicó el gerente del Emisor, Leonardo Villar, el Banco de la República transferirá exactamente 13,9 billones de pesos, una cifra cercana a lo que recaudaría una reforma tributaria diseñada para este año. Aunque no se trata de un impuesto nuevo, sí representa un ingreso significativo para el presupuesto del Gobierno.
El giro no se realiza de una sola vez, sino que se lleva a cabo de acuerdo con lo previsto en el marco normativo del banco central y con la supervisión de los entes de control correspondientes. El monto específico depende de varios factores:
- El nivel de utilidades netas declaradas por el Banco de la República.
- Las reservas que deben mantenerse como colchón de seguridad en el sistema financiero.
- Las necesidades fiscales del Gobierno en su plan de gastos e inversiones.
De acuerdo con Villar, este tipo de giros representan una forma de financiación estatal que no distorsiona la economía como lo haría un impuesto adicional, sino que utiliza recursos generados por la propia gestión de la política monetaria y de reservas.
Diferencia fundamental con una reforma tributaria
Si bien el giro equivale en tamaño al recaudo de una reforma tributaria, no se trata de un tributo nuevo ni de una modificación de la estructura impositiva del país. Las reformas tributarias implican cambios en tarifas de impuestos como renta, IVA o patrimonio, o la creación de nuevos gravámenes o ajustes de base de cotización.
Por el contrario, los giros del Banco de la República son traslados de utilidades previamente generadas. Es decir, no cambian el régimen fiscal de personas o empresas, ni implican obligaciones adicionales para los contribuyentes colombianos.
Impacto económico de estos giros
Los economistas suelen distinguir entre financiar al Gobierno con tributos versus con utilidades de una institución como el banco central. Los efectos clave incluyen:
- Neutralidad fiscal en el consumo y la inversión: al no gravar directamente a hogares o empresas, no se genera un impacto directo sobre el consumo o las decisiones de inversión de los agentes privados.
- Sostenibilidad de las finanzas públicas: un aporte significativo de utilidades puede ayudar a balancear el presupuesto sin recurrir a deuda o ajustes fiscales adicionales.
- Relación con la política monetaria: el banco central debe equilibrar sus objetivos de estabilidad de precios con su rol como generador de utilidades. El giro no afecta la conducción de la política monetaria, sino que es el resultado de una gestión prudente de sus activos financieros.
Este mecanismo legal permite al Gobierno Nacional contar con recursos adicionales para sus programas de gasto e inversión, mientras el Banco de la República cumple con su mandato legal de transferir parte de sus utilidades al fisco nacional.