Mercados financieros en turbulencia por conflicto con Irán y alza del petróleo
Los mercados globales experimentaron una jornada volátil este jueves 5 de marzo de 2026, con caídas significativas en las principales bolsas de valores y aumentos pronunciados en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense. Esta dinámica se produce en un contexto marcado por el conflicto con Irán, que ya completa seis días sin perspectivas inmediatas de resolución, y un nuevo repunte en los precios del petróleo que alimenta las preocupaciones inflacionarias.
Impacto directo en los mercados de capitales
El índice S&P 500 registró una caída del 0,9%, anulando completamente los avances de la sesión anterior. Paralelamente, los rendimientos de los bonos del Tesoro experimentaron fuertes alzas, con el rendimiento a dos años alcanzando su mayor incremento en cuatro días desde octubre de 2024. El rendimiento del bono a 10 años subió cuatro puntos básicos, situándose en el 4,14%, mientras que el dólar estadounidense se apreció un 0,5% frente a otras divisas principales.
El petróleo Brent superó la barrera de los 84 dólares por barril, impulsado por las interrupciones en el flujo de capitales hacia compradores clave debido a la situación en Oriente Medio. El West Texas Intermediate también registró aumentos significativos, superando los 79 dólares por barril. Este escenario ha generado una ola de perturbaciones para productores e importadores a nivel global, con incrementos notables en las tarifas de flete y costos energéticos.
Revisión de expectativas sobre políticas monetarias
Ante el aumento de las presiones inflacionarias derivadas de los costos energéticos, las expectativas sobre posibles recortes en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal se han moderado considerablemente. Los instrumentos financieros conocidos como swaps ahora incorporan recortes inferiores a 40 puntos básicos para 2026, una reducción significativa frente a los 60 puntos básicos proyectados a finales de la semana pasada.
Chris Senyek de Wolfe Research señaló que "si el conflicto se resuelve en las próximas semanas, el aumento del precio del petróleo probablemente resultará transitorio", proyectando que el Brent podría volver a cotizar alrededor de 65 dólares según la curva forward. Sin embargo, advirtió que "si el equilibrio del petróleo se establece al alza, claramente todavía habrá presión al alza sobre el rendimiento a 10 años".
Contexto laboral y perspectivas económicas
Los datos del mercado laboral estadounidense muestran una notable resiliencia, con las solicitudes de subsidio por desempleo estabilizándose cerca de sus niveles más bajos del último año. Los anuncios de despidos en empresas estadounidenses disminuyeron durante febrero, creando un contexto de baja tasa de despidos que refuerza la fortaleza del mercado laboral.
Se espera que el informe de empleo que se publicará este viernes muestre una moderación en la contratación durante febrero, después de las sólidas cifras registradas en enero, manteniéndose estable la tasa de desempleo. Andrew Tyler y su equipo de inteligencia de mercado en JPMorgan destacaron que "cuanto más fuerte, mejor, dado el aumento de las expectativas de inflación debido a los precios de la energía".
Análisis de riesgos y estrategias de inversión
Los estrategas de Morgan Stanley, incluida Serena Tang, advierten que el aumento sostenido de los precios del petróleo incrementa el riesgo de otra ruptura en las correlaciones tradicionales entre acciones y bonos. Sin embargo, mantienen que los bonos aún pueden cumplir una función de diversificación del riesgo de las acciones en ciertos escenarios.
El equipo de JPMorgan alertó sobre el riesgo de "estanflación" en el corto plazo, un escenario que combinaría estancamiento económico con alta inflación, particularmente si se materializan las presiones inflacionarias esperadas. Los estrategas concluyeron que la efectividad de las estrategias de diversificación dependerá fundamentalmente de si predominan los riesgos inflacionarios o las preocupaciones por el crecimiento económico en los próximos meses.
Tom Barkin, presidente del Banco Federal de Richmond, señaló que la respuesta del banco central a la situación geopolítica dependerá críticamente de la duración e intensidad del impacto en la economía real. La comunidad financiera global permanece atenta a la evolución del conflicto y sus efectos en los mercados energéticos y financieros internacionales.
