Niveles de embalses en Colombia muestran panorama mixto en marzo de 2026
La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios) ha emitido un informe detallado sobre el estado de los embalses y ríos del país, revelando un escenario contrastante. Mientras varios embalses estratégicos registran niveles de almacenamiento elevados, lo que favorece la generación de energía hidroeléctrica, algunas cuencas del oriente colombiano enfrentan situaciones críticas por caudales reducidos.
Embalses clave alcanzan niveles óptimos para la generación energética
Según el reporte de seguimiento al sistema eléctrico correspondiente al 13 de marzo de 2026, el embalse de Hidroituango se encuentra en un 99,1% de su volumen útil, marcando 22 días consecutivos de vertimientos. Durante la última jornada, liberó 26,11 gigavatios hora, contribuyendo significativamente a la matriz energética nacional.
Otros embalses que presentan niveles destacados incluyen:
- Calima con un 97,1% de volumen útil.
- Topocoro alcanzando el 95,5%.
- Miraflores manteniéndose en 93,7%.
En contraste, el embalse de Playas ha descendido a 85,9% y ha detenido completamente sus vertimientos, luego de permanecer varios días por encima del 100% de su capacidad.
Ríos principales registran caudales superiores al promedio histórico
La Superservicios destacó que el Río Cauca continúa siendo el principal aporte hídrico para el sistema eléctrico nacional. A la altura de Ituango, su caudal alcanza 1.040 metros cúbicos por segundo, representando el 137% de su promedio histórico.
Otros afluentes también muestran niveles elevados:
- El río Cauca en la zona de Salvajina registra el 218% de su promedio histórico.
- El río Betania CP alcanza el 135%.
- El río Prado llega al 121%.
Estos caudales incrementados implican un mayor ingreso de agua a los embalses, lo que aumenta el potencial de generación de energía hidroeléctrica y podría traducirse en menores costos para este tipo de generación.
Preocupación en el oriente: caudales críticamente bajos
El informe también advierte sobre situaciones alarmantes en algunas regiones del oriente del país. El Río Chuza presenta un caudal de apenas 1,50 metros cúbicos por segundo, equivalente al 25% de su promedio histórico, una cifra considerada crítica.
En la misma zona, el embalse de Chuza ha descendido a 35,27% de su volumen útil, ubicándose por debajo del umbral crítico del 35%. Esta situación mantiene una presión significativa sobre el sistema hídrico que abastece de agua potable a Bogotá, generando alertas entre las autoridades.
Contexto y funciones de la Superintendencia
La Superservicios explicó que este reporte forma parte del seguimiento técnico del sistema eléctrico nacional, dentro de sus funciones de inspección, vigilancia y control. La entidad monitorea constantemente estos indicadores para garantizar la estabilidad del suministro energético y la gestión adecuada de los recursos hídricos en todo el territorio colombiano.
El panorama general muestra una dualidad en el comportamiento hídrico: mientras las regiones con embalses clave disfrutan de condiciones favorables para la generación de energía, las zonas del oriente enfrentan desafíos que requieren atención inmediata para evitar afectaciones en el suministro de agua a la capital y otras áreas.



