Encuentro ministerial fortalece cooperación energética entre Colombia y Venezuela
En un paso significativo para el fortalecimiento de las relaciones binacionales, el ministro de Minas y Energía de Colombia, Edwin Palma, sostuvo una reunión de trabajo con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, durante la jornada del viernes 20 de febrero de 2026.
Preparativos para el diálogo presidencial
Este encuentro ministerial se desarrolló como un preámbulo fundamental a la posterior reunión que la mandataria venezolana mantendría con el presidente colombiano, Gustavo Petro, marcando un momento crucial en la reactivación de la agenda bilateral entre los dos países vecinos.
Según informaciones oficiales proporcionadas por el Ministerio de Minas y Energía colombiano, durante la reunión "ambos países consolidaron una agenda energética" de mutuo interés, estableciendo bases concretas para la cooperación en áreas estratégicas.
Pilares de la cooperación energética
Los representantes gubernamentales identificaron y priorizaron varios ejes de trabajo conjunto que incluyen:
- Desarrollo de proyectos de gas natural y su distribución transfronteriza
- Generación de energías limpias y renovables
- Gestión compartida de recursos hídricos
- Fortalecimiento de la infraestructura energética regional
El ministro Palma expresó su optimismo tras el encuentro, señalando que esperan "tener buenas noticias para ambas naciones, para ambos pueblos hermanos, para ambos Gobiernos", destacando la importancia de mantener canales de diálogo abiertos sobre temas de interés común.
Un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales
Esta reunión representa un hito en el proceso de normalización de las relaciones entre Colombia y Venezuela, que han experimentado altibajos significativos en años recientes. El enfoque en temas energéticos y de infraestructura sugiere un abordaje pragmático que busca beneficios tangibles para ambas poblaciones.
Las autoridades de ambos países manifestaron su satisfacción por la oportunidad de entablar conversaciones constructivas, estableciendo un precedente positivo para futuras cooperaciones en diversos sectores económicos y sociales.
El desarrollo de esta agenda energética bilateral podría tener implicaciones significativas para la estabilidad y el crecimiento económico de la región fronteriza, así como para la seguridad energética de ambos países en el mediano y largo plazo.