Superservicios reporta aumento en caudal de ríos: mayor potencial energético para Colombia
Aumento en caudal de ríos impulsa generación de energía en Colombia

Supervisión constante de embalses ante aumento de caudales en ríos colombianos

En el contexto de la actual contingencia climática que afecta a Colombia, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, conocida como Superservicios, mantiene una vigilancia permanente sobre los embalses del territorio nacional. Este monitoreo tiene como objetivo principal prevenir situaciones de riesgo e informar oportunamente a la ciudadanía sobre el comportamiento de los principales ríos del país.

Hito histórico en embalse de Playas

Según el reporte oficial de la entidad, este 23 de febrero se registró un acontecimiento significativo cuando el embalse de Playas, ubicado estratégicamente entre los municipios de San Rafael y Guatapé en el oriente de Antioquia, superó el 100% de su volumen útil. Actualmente, esta infraestructura cuenta con un impresionante 106,5% de agua almacenada disponible para uso efectivo en la generación de energía eléctrica.

El volumen útil representa específicamente la cantidad de agua que un embalse puede utilizar para producir energía. Debido a este excedente, Playas ha iniciado procesos de vertimiento y se une así a los embalses de Ituango y Urrá I, que ya completan cinco días consecutivos liberando agua. "Hay ahora tres puntos simultáneos de pérdida energética", confirmó Superservicios a través de sus canales oficiales de comunicación.

Potencial cuarto punto de vertimiento

En desarrollo paralelo, el embalse de Topocoro se encuentra actualmente al 94,5% de su capacidad útil y se estima que podría comenzar vertimientos en las próximas horas. Esta situación dependerá directamente del comportamiento del embalse Sogamoso, que mantiene un histórico del 384% de caudal. De materializarse este escenario, Colombia contaría con un cuarto punto de pérdida energética en su sistema hidroeléctrico.

Recuperación acelerada y normalización de caudales

En contraste con estas situaciones de excedentes, el embalse Punchiná presenta una recuperación notable de 31 puntos porcentuales en un solo día, pasando del 16,3% al 47,4% de su capacidad. Esta mejora sustancial demuestra que, con una menor turbinación, los altos aportes del río San Carlos -que alcanzan el 269% de su histórico- permiten una recuperación acelerada de los niveles de almacenamiento.

Por otro lado, el embalse Betania experimentó una reducción significativa durante la semana, pasando del 81,4% al 75% de su capacidad. Esta disminución se atribuye directamente a que el río Betania CP descendió al 86,8% de su caudal histórico, lo que representa una señal positiva de normalización en la cuenca del importante río Magdalena.

Implicaciones para la generación energética

La entidad reguladora explicó detalladamente que un mayor caudal en los ríos se traduce directamente en un mayor potencial para generar energía eléctrica. Este incremento en la capacidad de producción debería reflejarse, en teoría, en costos más bajos para la generación hidroeléctrica, beneficiando así a los usuarios finales del servicio.

Superservicios enfatizó que sus reportes se basan exclusivamente en el seguimiento técnico del sistema eléctrico nacional, aclarando que las alertas y declaratorias en materia ambiental o de gestión del riesgo corresponden específicamente a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y al Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.

Monitoreo permanente y gestión cuidadosa

Ante la situación actual, donde múltiples ríos presentan aumentos que superan sus promedios históricos, la entidad confirmó que continuará realizando un monitoreo permanente de todos los embalses para garantizar su operación técnica segura y eficiente. Se destacó la necesidad de realizar una gestión cuidadosa de los excedentes hídricos para evitar problemas potenciales en el sistema eléctrico nacional.

Este trabajo de supervisión constante busca equilibrar la maximización del potencial energético con la prevención de situaciones que puedan afectar la estabilidad del suministro eléctrico en Colombia, especialmente durante períodos de variabilidad climática significativa.