Andeg advierte: 'Sin medidas urgentes, en marzo de 2027 Colombia enfrentará apagones'
El sistema eléctrico colombiano enfrenta un riesgo creciente de interrupciones masivas hacia marzo o abril de 2027 si no se adoptan medidas inmediatas en materia financiera, abastecimiento de combustibles y regulación sectorial. Así lo alertó Alejandro Castañeda, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), quien señaló que el punto crítico no está en el corto plazo, sino en el comportamiento del sistema frente a condiciones climáticas adversas en los próximos años.
Presión financiera y deterioro de liquidez
Uno de los principales cambios identificados por el sector es el deterioro significativo de la situación financiera respecto al periodo 2023-2024. Actualmente, la deuda acumulada alcanza entre $2,1 y $2,2 billones, de los cuales cerca de $1,5 billones corresponden a obligaciones con agentes térmicos tanto del Caribe como del interior del país. Esta cifra equivale al costo de un mes completo de compra de combustibles para generación eléctrica.
"Un mes de compra de combustibles, de gas, de carbón y de líquidos, nos vale $1,5 billones", indicó Castañeda. La situación se agrava porque estos insumos deben pagarse por adelantado. "Los combustibles no se regalan, hay que prepagarlos, tanto el gas importado como el carbón que se compra a productores nacionales", agregó el dirigente gremial.
Abastecimiento de combustibles bajo presión extrema
El suministro de combustibles constituye otro de los puntos críticos identificados por Andeg. En el caso del carbón, las plantas térmicas han optado por aumentar sus inventarios para anticiparse a posibles restricciones, manteniendo actualmente reservas entre 50 y 80 días. Sin embargo, el comportamiento del mercado internacional introduce riesgos adicionales significativos.
"Si los precios del carbón aumentan, los productores podrían priorizar la exportación. Van a vender donde haya mejores precios, y eso puede reducir la disponibilidad interna de manera drástica", explicó Castañeda.
En cuanto al gas natural, el panorama es aún más complejo. Colombia importa cerca del 21% del gas que consume, y una parte significativa se destina a la generación eléctrica. La planta de importación de Cartagena dispone de 475 millones de pies cúbicos, pero su uso proyectado se concentrará casi exclusivamente en el sector térmico.
"El mensaje es claro: ese gas se va a usar prioritariamente para generación eléctrica. No va a haber suficiente para el sector industrial ni para el consumo comercial y residencial en ciertos momentos críticos", señaló el presidente de Andeg.
Incentivos y señales regulatorias deficientes
El análisis del gremio también incluye la necesidad urgente de ajustar los incentivos al consumo y la generación de energía. Castañeda planteó que actualmente no existen señales suficientes para promover un uso más eficiente por parte de los usuarios finales.
"La pregunta fundamental es: ¿cuál es el incentivo real para que la gente valore el consumo energético y tome decisiones más eficientes?", cuestionó el dirigente gremial.
En paralelo, destacó el potencial de la autogeneración, que suma cerca de 2.500 megavatios instalados en el país, pero señaló que se requieren condiciones claras y estables para que los usuarios industriales puedan vender sus excedentes al sistema nacional interconectado.
Institucionalidad debilitada y politización regulatoria
Otro punto crítico señalado por Andeg es la deteriorada institucionalidad del sector eléctrico. Castañeda cuestionó abiertamente la relación entre el Gobierno Nacional y la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), al considerar que se ha debilitado peligrosamente la independencia técnica del organismo regulador.
"La CREG se ha politizado de manera preocupante. El gobierno toma decisiones políticas y luego se trasladan a la regulación sin el soporte técnico necesario ni la evaluación de impacto sectorial adecuada", sostuvo el presidente de la asociación generadora.
Según el gremio, esta situación ha afectado severamente la confianza de los inversionistas nacionales e internacionales y podría retrasar proyectos clave para ampliar la capacidad de generación y asegurar el suministro eléctrico en el mediano y largo plazo.
Escenario crítico proyectado para 2027
El riesgo identificado por el sector no se concentra en el corto plazo inmediato, sino específicamente en el periodo comprendido entre marzo y abril de 2027, cuando la demanda eléctrica podría coincidir con condiciones climáticas adversas asociadas a fenómenos como El Niño.
"Todo dependerá críticamente de qué tan fuerte sea el fenómeno de El Niño proyectado para ese periodo y de si las lluvias estacionales se retrasan significativamente", explicó Castañeda con preocupación evidente.
En ese escenario potencialmente catastrófico, la combinación de limitaciones financieras estructurales, presión extrema sobre los combustibles térmicos y señales regulatorias inciertas configura un entorno de vulnerabilidad crítica para el sistema eléctrico nacional colombiano.
La advertencia de Andeg representa un llamado urgente a la acción coordinada entre el gobierno, los reguladores y los actores del sector para evitar lo que podría convertirse en una crisis energética de proporciones nacionales en menos de tres años.



