La presidenta de Acolgen, Natalia Gutiérrez, lanzó una nueva alerta sobre la situación del sistema eléctrico colombiano y aseguró que el país enfrenta una combinación de factores que presiona la seguridad energética de cara a un eventual fenómeno de El Niño más intenso y anticipado. Durante una intervención ante medios de comunicación, la dirigente gremial afirmó que el país debe comenzar desde ahora a activar las plantas térmicas para proteger los embalses y garantizar el suministro de energía durante los próximos meses.
Advertencia sobre el déficit de energía firme
La advertencia se produjo luego de que agencias internacionales y entidades técnicas comenzaran a señalar la posibilidad de un fenómeno climático fuerte. Según explicó Gutiérrez, el sector eléctrico ya venía registrando señales de preocupación incluso antes de las alertas meteorológicas, debido a un déficit entre oferta y demanda de energía firme que, aseguró, ha sido documentado desde hace varios años por organismos técnicos y operadores del sistema.
“Hoy tenemos entre oferta y demanda un margen negativo. Esta información se venía publicando desde hace más de un año por XM y estaba disponible para el Gobierno nacional”, señaló la dirigente gremial, al insistir en que el sector había advertido con anticipación sobre el deterioro de las reservas de energía firme y el retraso en la entrada de nuevos proyectos.
Según explicó, el panorama actual combina varios factores simultáneos: una demanda creciente de electricidad, retrasos acumulados en proyectos de generación y un escenario climático que podría reducir las lluvias antes de lo previsto. A eso se suma la incertidumbre sobre la disponibilidad de gas para las plantas térmicas, un recurso que, dijo, será clave para enfrentar un eventual periodo de sequía.
Déficit energético y retraso de proyectos
Durante su intervención, Gutiérrez aseguró que en los últimos cinco años dejaron de entrar cerca de 4.000 a 4.500 megavatios de energía firme que estaban proyectados para reforzar el sistema eléctrico. Explicó que buena parte de esos retrasos corresponden a proyectos que no lograron conectarse a tiempo o enfrentaron dificultades regulatorias y operativas.
La presidenta de Acolgen indicó que el país mantuvo durante décadas un margen positivo entre oferta y demanda energética, pero sostuvo que esa holgura se redujo gradualmente. “Colombia no puede perder seguridad energética. Durante los últimos 30 años habíamos tenido un colchón positivo entre oferta y demanda, y eso se fue reduciendo”, afirmó.
La dirigente sostuvo que el problema no se limita exclusivamente al fenómeno de El Niño, sino que responde también a la falta de expansión suficiente del parque de generación. En particular, mencionó la ausencia de nuevas grandes hidroeléctricas y de proyectos térmicos de gran capacidad.
En ese contexto, señaló que la subasta energética actualmente convocada no tendría efectos sobre la coyuntura inmediata, ya que está diseñada para proyectos que entrarían en operación a partir de 2029. “La subasta que se está convocando no es relevante para este fenómeno del Niño”, afirmó.
Gutiérrez insistió en que las decisiones que se adopten durante las próximas semanas serán determinantes para enfrentar el próximo verano. Entre las medidas que planteó aparecen campañas de ahorro de energía y agua, agilización de proyectos eléctricos próximos a entrar en operación y señales regulatorias que permitan despachar más generación térmica.
El papel de las térmicas y el aumento de costos
Uno de los puntos centrales de la intervención estuvo relacionado con la necesidad de aumentar la generación con plantas térmicas para preservar el nivel de los embalses. Según explicó, el objetivo es que los reservorios lleguen a diciembre con niveles cercanos o superiores al 80%, pero se deben de tomar decisiones ya.
“Tenemos que cuidar los embalses. Y para cuidar los embalses tenemos que prender las térmicas”, sostuvo.
La presidenta de Acolgen explicó que durante episodios anteriores de El Niño, la generación térmica llegó a representar cerca del 50% del respaldo del sistema eléctrico, acompañando a la generación hidráulica en momentos de sequía.
Detalló además que las plantas térmicas requerirán programación anticipada, coordinación de mantenimientos y garantías de abastecimiento de gas para operar durante periodos prolongados. Según indicó, algunas de esas plantas no están diseñadas para permanecer activas durante largos intervalos sin ajustes técnicos y operativos.
La dirigente gremial también advirtió que el uso de generación térmica tendría efectos sobre los precios de la energía. Explicó que, debido a la reducción del gas nacional disponible, parte del combustible deberá importarse a precios más altos.
“Vamos a tener una generación térmica más cara y los precios de bolsa van a subir porque tenemos que prender las térmicas”, afirmó.
En ese sentido, pidió que el debate sobre el uso de plantas térmicas no se convierta en una confrontación política. “Ojalá sin recibir un ataque del Gobierno por estar usando gas”, señaló, al afirmar que la activación de estas plantas responde a la necesidad de proteger los embalses y preservar la confiabilidad del sistema eléctrico.
La presidenta del gremio sostuvo además que el aumento de los precios de bolsa funciona como una señal de ahorro energético para hogares y empresas, en momentos en que el sistema requiere reducir el consumo y administrar con mayor cuidado las reservas de agua.
Riesgo climático y presión regional
Otro de los factores que preocupa al sector es la posibilidad de que el fenómeno de El Niño se adelante y comience a sentirse desde agosto, reduciendo las lluvias antes del último trimestre del año.
Gutiérrez explicó que esa situación obligaría a iniciar cuanto antes el despacho térmico para evitar una caída acelerada en los niveles de los embalses. Actualmente, según indicó, las reservas se encuentran alrededor del 60%.
“Nos gustaría que estuvieran un poquito más altos”, afirmó.
La dirigente también se refirió a la limitada posibilidad de importar energía desde Ecuador, un mecanismo que en años anteriores ayudó a aliviar momentos de presión energética en Colombia. Recordó que durante el fenómeno de El Niño de 2014 y 2015 Ecuador suministró energía al país, pero aseguró que el panorama actual es distinto.
Según explicó, Ecuador también enfrenta restricciones derivadas de las sequías y recientemente atravesó episodios de apagones asociados a problemas de generación. “La disponibilidad de contar con energía de Ecuador va a ser bastante limitada”, indicó.
Durante la rueda de prensa, Gutiérrez insistió en que el sistema eléctrico atraviesa una situación de alta presión y pidió que el país adopte medidas preventivas desde ahora. “Todos tenemos que ayudar para poder superar el próximo fenómeno del Niño”, señaló.
La presidenta de Acolgen reiteró que el sector eléctrico requiere coordinación entre el Gobierno, las empresas, los operadores y las autoridades regulatorias para adoptar decisiones relacionadas con generación térmica, abastecimiento de gas y campañas de ahorro energético.
Al cierre de su intervención, la dirigente propuso revisar detalles técnicos sobre el estado del sistema y las proyecciones de demanda y generación antes de continuar respondiendo preguntas de los medios.



