La agencia calificadora Moody's Ratings rebajó la calificación crediticia global de Ecopetrol de Ba1 a Ba2, cambiando la perspectiva de estable a negativa, en medio de cuestionamientos al gobierno corporativo y un contexto financiero adverso.
Razones de la rebaja
Según Moody's, la decisión obedece a una percepción menos favorable sobre el respaldo del Gobierno colombiano, debido a posibles interferencias y falta de claridad en los mecanismos de apoyo, especialmente los relacionados con el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc). También se consideraron aspectos de gobierno corporativo que inciden en la calificación.
Fortalezas de la compañía
No obstante, la calificación individual (BCA) se mantuvo en B1, destacando el sólido perfil de negocio de Ecopetrol como principal empresa integrada de petróleo y gas del país, con operaciones diversificadas, apalancamiento moderado, liquidez adecuada y un papel estratégico en el abastecimiento energético nacional.
Moody's también advirtió sobre un posible mayor riesgo de refinanciamiento si la empresa realiza una fusión o adquisición relevante financiada con deuda de corto plazo, aunque reconoció que cuenta con fuentes de liquidez suficientes.
Contexto complejo
La rebaja ocurre en un momento difícil para la estatal. Su presidente, Ricardo Roa, fue imputado por tráfico de influencias en la compra de un apartamento y por superar topes de financiación en la campaña presidencial de Gustavo Petro. Roa tomó una licencia no remunerada y retomará funciones en junio.
Anteriormente, Standard & Poor's (S&P) ya había reducido la calificación de Ecopetrol tras bajar la nota soberana de Colombia, generando polémica sobre el manejo económico del Gobierno Petro.
Resultados financieros
La empresa reportó una caída en utilidades del 39,5% en 2025, con una contracción del 60% en el cuarto trimestre. Las utilidades alcanzaron los 9 billones de pesos, mientras que los ingresos bajaron de 133,3 billones en 2024 a 119,6 billones en 2025.



