En la antesala del Mundial de fútbol de 2026, las marcas colombianas se han inspirado para reinventar la tradicional camiseta de la Selección Colombia. Con diseños que van desde lo retro hasta lo tropical, ofrecen opciones para hombres y mujeres que buscan apoyar al equipo con estilo.
Una nueva forma de vestir la pasión por el fútbol
Las marcas colombianas ‘se pusieron la 10’ con sus colecciones de cara a la Copa del Mundo. Después de ocho años sin participar en un Mundial, Colombia vuelve a la máxima cita del fútbol, y la celebración se refleja en la moda. Apoyar a la selección desde la ropa y los accesorios será más divertido y moderno que nunca.
Diferentes marcas han lanzado colecciones que van más allá del uniforme tradicional que se usa en la cancha. Se ven diseños donde la palabra Colombia es protagonista, el número 10 de James Rodríguez o el 7 de Luis Díaz, combinados con estampados florales, mariposas amarillas de Gabriel García Márquez, tejidos y colores pasteles que contrastan con el tradicional amarillo, azul y rojo.
La tendencia Blokecore y la moda colombiana
“Las marcas colombianas entendieron que el consumidor ya no quiere solamente la camiseta oficial de una selección o un equipo, sino versiones que conecten con su identidad personal y estética. Por eso vemos propuestas que reinterpretan los códigos tradicionales del fútbol desde universos muy distintos”, explican desde el Laboratorio del Conocimiento de Inexmoda.
La estética de combinar el fútbol con prendas casuales y streetwear como jeans anchos, faldas, blazers oversized, tenis tipo samba o accesorios más fashionistas se conoce como Blokecore y está en furor. Aunque esta tendencia comenzó con marcas deportivas icónicas como Adidas, Nike y New Balance, los diseñadores de moda colombianos la han transformado, elevándola con mezclas de texturas y colores.
“El proceso creativo nació de un punto que parte del bolsillo del consumidor. Las marcas pensaron en que no querían vender algo que solo pudieran usar en un partido de fútbol, sino que tuviera sentido de pertenencia, que el consumidor sienta que la prenda le hace honor a la colombianidad”, explica la stylist Juliana Pedraza.
Nostalgia y creatividad en las colecciones
La nostalgia es clave en esta tendencia, que evoca diseños de selecciones de años anteriores. Marcas como True, Vélez o Agua Bendita han apostado por propuestas que recuerdan a los años 80 y 90. True, por ejemplo, trabaja una inspiración retro y varsity, con colores lavados y referencias a camisetas antiguas de la Selección Colombia. Agua Bendita mezcla el lenguaje futbolero con grafías tropicales y florales, mientras que Vélez lleva esa inspiración hacia un lugar más sutil y sofisticado con polos tejidos y detalles discretos.
Maaji, por su parte, diseñó una camiseta tejida que funciona tanto para la playa como para la ciudad, perfecta si el mundial te sorprende en vacaciones. La marca combina la palabra Colombia en sus piezas ligeras y tropicales.
Sin distinción de género
Es fácil ver a hombres utilizando estas colecciones, incluso con accesorios diseñados especialmente para combinar con las camisetas. Vélez lanzó una colección junto al cantante paisa J Balvin, mostrando cómo esta tendencia puede ser un regalo para el Día del Padre, incluyendo no solo su versión de la camiseta de la Selección, sino también bolsos en forma de balón que la accesorizan.
“Los accesorios lo son todo. Las gafas, las pañoletas, las medias, las mangas. Los accesorios elevan el look a partir de la camiseta, son el aliado que va a ayudar a que los looks cambien por completo. También las sobrecapas son clave”, agrega Juliana Pedraza.
El fútbol como industria cultural
Nos enfrentamos a un cambio radical en la cultura de una sociedad que antes veía el uso de camisetas de fútbol como ‘fuera de lugar’ si no se llevaban como las tradicionales de los futbolistas. El fútbol dejó de entenderse únicamente como deporte y empezó a consolidarse como una de las industrias culturales más poderosas del mundo.
“Hoy dialoga directamente con la música, la moda, el entretenimiento y el streetwear. La camiseta pasó de ser un uniforme funcional a convertirse en un símbolo cultural. Ya no representa solamente a un equipo dentro de la cancha, sino también una forma de identidad, nostalgia, comunidad y expresión estética. Además, vivimos un momento donde los consumidores exploran múltiples universos culturales al mismo tiempo y las fronteras entre moda, deporte y entretenimiento son cada vez más difusas”, agregan desde Inexmoda.
Un ejemplo de esto es la reciente colaboración entre la marca de lujo Loewe y la selección española de fútbol, que firmaron un acuerdo de cuatro años para vestir a las selecciones nacionales femenina y masculina.
El camino hacia la expresión personal
El camino será largo; aún existen prejuicios sobre las diferentes versiones y usos de la camiseta de fútbol ‘por fuera de la cancha’. Pero lo cierto es que las nuevas generaciones tienen una relación más libre con la moda y han abierto un camino que las marcas han sabido aprovechar. No solo se trata de la redefinición de las camisetas, sino de cómo las marcas hacen que la camiseta deje de funcionar como uniforme y empiece a convertirse en una pieza de expresión personal, a la medida de cada cuerpo, estilo, lugar y ocasión.



