Empresarios colombianos y venezolanos proyectan recuperación comercial con nuevas inversiones
La visión empresarial sobre el futuro del comercio entre Colombia y Venezuela ha vuelto a ocupar un lugar central en el debate económico regional durante el seminario "Colombia y Venezuela: un nuevo futuro". Representantes de compañías industriales, logísticas y comerciales que operan en ambos países señalaron que el restablecimiento de las relaciones económicas abre un escenario de oportunidades significativas para la inversión, la producción y la integración de cadenas de valor.
Aunque reconocen que aún persisten riesgos y ajustes institucionales necesarios, los empresarios coinciden en que la actividad comercial comienza a mostrar señales claras de reactivación. La expectativa sobre la recuperación económica de Venezuela aparece como uno de los elementos que más se repite entre los participantes, destacando que el mercado venezolano mantiene un potencial relevante tanto para empresas locales como para compañías colombianas con experiencia histórica en ese intercambio.
Inversión industrial y permanencia empresarial estratégica
Uno de los aspectos más destacados por los empresarios es la decisión de mantener operaciones y apostar por nuevas inversiones pese a las dificultades económicas de los últimos años. Adán Celis, presidente de Molpack, explicó que su empresa mantiene operaciones en distintos países de la región y conserva su sede principal en Venezuela, desafiando recomendaciones de actores financieros internacionales.
"El headquarter de esta compañía sigue siendo Venezuela. A mí, los bancos americanos me han suplicado que por qué no pongo residencia en otra parte, y yo les digo que nosotros seguimos creyendo en Venezuela", señaló Celis durante su intervención.
El empresario detalló que durante los años más complejos, la estrategia empresarial se concentró en preservar las operaciones y reducir riesgos al mínimo, adoptando una lógica de supervivencia que implicaba mantener inversiones básicas para sostener la participación en el mercado. Sin embargo, Celis sostuvo que las perspectivas de inversión comienzan a reactivarse significativamente.
"Las oportunidades que se le presentan al país son maravillosas. Nosotros hemos decidido retomar nuestra planta de plástico y vamos a hacer una inversión importante para arrancar otra vez", afirmó con optimismo.
Expectativas sobre la recuperación del mercado venezolano
El debate empresarial también incluyó reflexiones profundas sobre la recuperación económica venezolana y su impacto en el sector productivo regional. Nayib Neme Arango, presidente del Grupo A, planteó que después de años de especulación sobre la eventual reactivación económica del país, el escenario actual plantea nuevas preguntas sobre el futuro inmediato.
"Hace tiempo han dicho que qué va a pasar con las empresas en Venezuela. Mi respuesta ha sido que estoy esperando que llegue el día de la recuperación de Venezuela. Ese día ya llegó y tampoco sé qué voy a hacer", expresó con realismo el empresario.
Para Neme, la expectativa empresarial está vinculada directamente a la posibilidad de observar un nuevo ciclo económico en el país, con el deseo fundamental de que la recuperación permita reconstruir las dinámicas productivas y sociales que caracterizaron a Venezuela en décadas anteriores.
Competencia saludable e integración productiva binacional
La relación empresarial entre ambos países también se refleja en los vínculos competitivos que han surgido entre empresas colombianas y venezolanas. Silvano Gelleni, presidente de Acumuladores Duncan, explicó que esta interacción ha contribuido a mejorar estándares de producción y servicio de manera recíproca.
"Tenemos una competencia con los productores colombianos que nos ha estimulado a mejorar la calidad y el servicio, y de eso se trata competir en beneficio de los trabajadores y del consumidor", indicó Gelleni.
El empresario recordó que el sector automotor venezolano tuvo un papel relevante durante décadas, con una amplia base industrial que se redujo considerablemente en los últimos años. Sin embargo, considera que el país mantiene capacidades técnicas y productivas valiosas que podrían apoyar un proceso de recuperación industrial acelerado.
"Ya sabemos cómo se hace, tenemos los productos, tenemos el know-how, tenemos la tecnología, tenemos la calidad y tenemos el mercado", afirmó con convicción, sugiriendo que la cooperación entre empresas de ambos países podría convertirse en un elemento clave para la reconstrucción de sectores industriales estratégicos.
Sectores industriales con potencial de crecimiento acelerado
Desde el sector siderúrgico también se identifican oportunidades significativas relacionadas con la recuperación de la demanda y la reactivación de la infraestructura venezolana. Felipe González Garza, presidente ejecutivo de Acesco, explicó que el mercado venezolano ha reducido de forma dramática su consumo de acero durante los últimos años, pero proyecta una recuperación sustancial.
"El consumo el año pasado en Venezuela fue de nueve kilos por persona, pero pensamos que eso se puede multiplicar por cuatro veces en el mediano plazo", afirmó González Garza.
Según el empresario, Venezuela conserva una infraestructura industrial relevante desarrollada durante periodos de mayor actividad económica, capital productivo que podría convertirse en un elemento central para un proceso de recuperación sostenible. La recuperación del sector dependerá en gran medida de la construcción de alianzas empresariales estratégicas entre compañías de ambos países.
Gonzalo Mendoza, presidente de Siderúrgica Zuliana, complementó esta visión destacando las ventajas competitivas venezolanas asociadas a sus recursos naturales: "Venezuela goza de ventajas competitivas como el gas y el mineral de hierro, que permiten producir materias primas a valores competitivos".
Comercio minorista y sector salud: oportunidades en evolución
El comercio y el sector farmacéutico también identifican oportunidades relacionadas con los cambios en el comportamiento del consumidor venezolano. William Paz Castillo, director de Relaciones Corporativas de Farmatodo, recordó que la empresa decidió invertir en Colombia hace 16 años considerando el potencial de consumo de la población, y que el mercado venezolano continúa siendo relevante especialmente en el sector de salud.
"Es un mercado resiliente y tiene muchas oportunidades en el sector salud", afirmó Paz Castillo, señalando que existen posibilidades relacionadas con la introducción de nuevas moléculas y la evolución de los patrones de consumo.
El ejecutivo también indicó que el perfil del consumidor venezolano ha cambiado sustancialmente con el paso de los años, desarrollando mayores niveles de información y análisis al momento de tomar decisiones de compra, lo que representa tanto un desafío como una oportunidad para las empresas.
Logística y transporte binacional: desafíos y soluciones
El restablecimiento de las relaciones comerciales también plantea desafíos concretos en materia logística y de transporte entre ambos países. Guillermo Pupo, presidente de Transportes Sánchez Polo, explicó que la empresa ha mantenido presencia en Venezuela durante más de cuatro décadas, demostrando un compromiso sostenible con el intercambio comercial binacional.
"Nuestra participación en Venezuela no es un tema coyuntural. Hemos apostado por una estrategia sostenible en el intercambio comercial entre ambos países", afirmó Pupo.
Según el empresario, la reciente entrada en operación de un acuerdo binacional de transporte representa un cambio relevante para el sector logístico, después de más de una década de vacíos jurídicos atendidos mediante acuerdos transitorios. El desarrollo de la reglamentación de ese acuerdo será determinante para facilitar el comercio entre ambos países de manera eficiente.
"La reglamentación tiene que facilitar el intercambio de comercio y permitir una logística acorde con un mundo moderno", concluyó Pupo, destacando la necesidad de adaptar las normas para responder a las nuevas dinámicas comerciales entre Colombia y Venezuela.
