Presidente Petro ratifica aumento histórico del salario mínimo con nuevo decreto
En un acto realizado en la Plaza de Bolívar, el presidente Gustavo Petro firmó este 20 de febrero de 2026 un nuevo decreto que mantiene el aumento del salario mínimo en un 23,7%, confirmando así su decisión inicial anunciada a finales del año pasado. Esta acción se produce después de que el Consejo de Estado suspendiera provisionalmente el incremento salarial, generando un intenso debate nacional.
Respuesta a la suspensión del Consejo de Estado
El documento presidencial establece de manera clara e inequívoca que el aumento seguirá siendo del 23,7%, lo que mantiene el salario mínimo en $2 millones más el auxilio de transporte. Esta decisión representa una respuesta directa a la medida cautelar emitida por el Consejo de Estado, que había ordenado la suspensión temporal del incremento y otorgado un plazo de ocho días al gobierno para presentar una nueva propuesta.
Según fuentes cercanas a la presidencia, el nuevo decreto incluye estudios técnicos y justificaciones económicas que respaldan la viabilidad del aumento, abordando específicamente las preocupaciones planteadas por el alto tribunal administrativo.
Controversia y apoyo multisectorial
El aumento salarial, calificado como histórico para los trabajadores formales colombianos, había generado profundas divisiones desde su anuncio inicial:
- Sectores empresariales expresaron preocupaciones sobre el impacto en la competitividad
- Analistas económicos debatieron las consecuencias inflacionarias
- Centrales obreras celebraron la medida como un avance social significativo
- Gremios presentaron posiciones encontradas sobre la implementación
Lo sorprendente del proceso ha sido el respaldo que ha recibido la decisión presidencial desde diversos frentes. Incluso quienes originalmente se opusieron al aumento han reconocido que, en el contexto actual, resulta más perjudicial revertir la medida que adaptarse a ella.
El concepto del "salario mínimo vital"
Durante su intervención en la Plaza de Bolívar, el presidente Petro explicó que detrás de esta decisión se encuentra la implementación del concepto de "salario mínimo vital", una noción que trasciende el ingreso individual para considerar las necesidades del núcleo familiar que depende del trabajador.
"Este no es solo un aumento numérico", declaró el mandatario. "Es el reconocimiento de que un trabajador sustenta no solo su propia vida, sino la de su familia. El salario mínimo debe garantizar condiciones de vida dignas para todos los miembros del hogar".
Marchas de apoyo y contexto político
La ratificación del aumento se produce en un contexto de movilización social, con marchas simultáneas en varias ciudades del país donde trabajadores expresaron su respaldo a la medida. Estas manifestaciones, según analistas, proporcionaron un impulso político crucial para la decisión presidencial.
En el ámbito político, candidatos y precandidatos presidenciales de diversas tendencias han coincidido en la inconveniencia de retroceder en el aumento. Bruce Mac Master, representante del sector empresarial, señaló que jurídicamente el aumento ya tenía decisiones que dificultaban su reversión, tanto en materia salarial como pensional.
Implicaciones y próximos pasos
Mientras el gobierno presenta recursos para levantar definitivamente la suspensión provisional, las consecuencias económicas del aumento del 23,7% siguen siendo objeto de estudio y debate. Lo que queda claro es que esta decisión marca un precedente en la política salarial colombiana y redefine los parámetros de discusión sobre remuneración laboral en el país.
El decreto firmado hoy no solo ratifica una cifra, sino que consolida una visión sobre el papel del Estado en la garantía de condiciones laborales dignas, un tema que sin duda continuará dominando la agenda nacional en los próximos meses.