La participación femenina en el trabajo formal colombiano muestra avances lentos y desafíos persistentes
Un análisis reciente de Great Place to Work® titulado "La mujer en el trabajo en 2026" revela que, aunque Colombia tiene mayoría femenina tanto en su población total como en edad de trabajar, esta realidad demográfica aún no se refleja plenamente en el mercado laboral formal.
Estancamiento en la participación laboral femenina
El estudio muestra que la participación femenina en el mercado laboral formal se ubica actualmente en el 47%, exactamente el mismo nivel que se registraba antes de la pandemia de covid-19. Este dato resulta particularmente significativo considerando que la pandemia provocó uno de los cambios más profundos en la organización del trabajo en las últimas décadas, con la expansión del teletrabajo y la transformación de múltiples dinámicas laborales.
Sin embargo, estos cambios no se tradujeron en un aumento estructural de la participación femenina. En otras palabras, aunque el mundo del trabajo cambió radicalmente, la presencia de las mujeres en el empleo formal se mantuvo prácticamente igual.
Progreso paulatino pero insuficiente
El análisis plantea que el panorama debe observarse con una perspectiva más amplia. Hace doce años, la participación femenina era del 44%, por lo que el incremento de tres puntos porcentuales y su estabilidad en el tiempo reflejan un progreso paulatino. Los expertos señalan que las transformaciones sociales profundas rara vez se producen de forma abrupta y suelen consolidarse a través de avances graduales.
Preocupante aumento en la salida laboral de mujeres mayores
El informe identifica señales alarmantes en el tramo final de la vida laboral de las mujeres. Actualmente, 28 de cada 100 mujeres abandonan el mercado laboral después de los 55 años, una cifra que antes de la pandemia era de 20 por cada 100. Este aumento del 40% evidencia una aceleración preocupante en la salida del empleo en edades cercanas a la jubilación.
Este fenómeno tiene múltiples causas:
- Limitadas oportunidades de promoción profesional para mujeres
- Aumento de las responsabilidades de cuidado familiar
- Condiciones laborales que no logran retener el talento femenino senior
Esta tendencia no solo tiene implicaciones individuales —como menores ingresos o pensiones más bajas— sino también efectos sociales significativos, al perderse experiencia y conocimiento acumulado valioso para las organizaciones y la economía nacional.
Brechas profundizadas por variables étnicas
Las brechas laborales se profundizan cuando el análisis incorpora variables como la etnicidad. Entre las minorías étnicas, la participación laboral femenina se sitúa en 40 de cada 100 mujeres, por debajo del promedio nacional del 47%. Aunque hace doce años este indicador era de 36, el avance de cuatro puntos porcentuales en más de una década refleja un progreso lento y persistente.
El informe destaca, sin embargo, que algunas organizaciones han logrado avances más rápidos en este frente. Las empresas reconocidas como Los Mejores Lugares para Trabajar para las Mujeres alcanzan una representación femenina del 42% entre minorías étnicas, lo que sugiere que estrategias organizacionales enfocadas en inclusión, promoción y retención pueden ayudar a reducir las brechas existentes.
Cambios positivos en sectores específicos
El análisis también identifica transformaciones relevantes en la composición de género de algunos sectores económicos tras la pandemia:
- Las agencias de publicidad e investigación de mercados pasaron de tener una participación femenina del 42% al 54%
- Los subcontratistas de procesos organizacionales aumentaron la presencia de mujeres del 38% al 47%
Estos resultados parecen estar relacionados con prácticas laborales más flexibles, procesos de contratación más abiertos y modelos organizacionales que facilitan la conciliación entre la vida personal y laboral.
Mejoras en satisfacción laboral y liderazgo
En cuanto al ambiente laboral, el informe señala que la satisfacción de las mujeres aún no ha regresado plenamente a los niveles previos a la pandemia. Sin embargo, algunos sectores muestran avances importantes. El sector de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), por ejemplo, ha mejorado notablemente en aspectos como:
- Compensación y beneficios
- Desarrollo profesional
- Índice de Transacción (con un aumento de 10 puntos)
También se registran mejoras en la percepción del liderazgo en sectores como TIC y almacenamiento y transporte, lo que sugiere que las estrategias de formación y desarrollo de líderes están empezando a generar resultados positivos.
Desafíos acumulativos que requieren soluciones sostenidas
En conjunto, el informe concluye que los desafíos laborales que enfrentan las mujeres en Colombia no responden a una sola causa ni a un momento histórico específico. Se trata de fenómenos acumulativos que requieren políticas públicas y prácticas empresariales sostenidas en el tiempo.
Transformar las condiciones del trabajo femenino no es solo un asunto de equidad, sino una condición clave para el desarrollo económico y social del país. El estudio enfatiza que, sin una mayor participación y retención de mujeres en el mercado laboral formal, Colombia pierde talento, experiencia y potencial económico significativo.
